• (Foto: Dante Piaggio / El Comercio)
    1/10

    (Foto: Dante Piaggio / El Comercio)

  • (Foto: Lino Chipana / El Comercio)
    2/10

    (Foto: Lino Chipana / El Comercio)

  • (Foto: Lino Chipana / El Comercio)
    3/10

    (Foto: Lino Chipana / El Comercio)

  • (Foto: Lino Chipana / El Comercio)
    4/10

    (Foto: Lino Chipana / El Comercio)

  • (Foto: IFEA)
    5/10

    (Foto: IFEA)

  • (Foto: Luis Choy / El Comercio)
    6/10

    (Foto: Luis Choy / El Comercio)

  • (Foto: Renzo Giraldo / El Comercio)
    7/10

    (Foto: Renzo Giraldo / El Comercio)

  • (Foto: Lino Chipana / El Comercio)
    8/10

    (Foto: Lino Chipana / El Comercio)

  • (Foto: Luis Choy / El Comercio)
    9/10

    (Foto: Luis Choy / El Comercio)

  • (Foto: Luis Choy / El Comercio)
    10/10

    (Foto: Luis Choy / El Comercio)

Redacción EC

Hoy, 1 de julio, el Parque Nacional Huascarán, ubicado en Áncash, cumple 42 años de creación política. Con más de 340 mil hectáreas de extensión, este parque nacional es uno de los espacios más emblemáticos del país pues contiene a la cordillera tropical más extensa del mundo, a una de las cumbres más altas de la región y a varias zonas de inmensa diversidad biológica y cultural. Lamentablemente, los glaciares del Huascarán se han reducido en las últimas décadas debido al calentamiento global.

Según el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), que depende del Ministerio del Ambiente, el Parque Nacional Huascarán (PNH) es tan grande que ocupa parte de diez provincias ancashinas (Huaylas, Yungay, Carhuaz, Huaraz, Recuay, Bolognesi, Huari, Asunción, Mariscal Luzuriaga y Pomabamba). Todo esto en sierra central y norte del país.

El territorio del PNH es accidentado y comprende el flanco oriental de la Cordillera Blanca, en el Callejón de Conchucos, y el flanco occidental, en la zona del Callejón de Huaylas. El parque tiene varias cumbres nevadas entre las que destaca el pico del Huascarán (6.768 metros sobre el nivel del mar). También hay quebradas profundamente encajonadas debido a la erosión de los glaciares derretidos y muchas lagunas.

El Parque Nacional Huascarán está en una zona eminentemente tropical. Por esto, sus cerca de 660 glaciares son muy sensibles al aumento de la temperatura terrestre. Se calcula que hay unas 300 lagunas de origen glaciar. Sus nevados alimentan la cuenca de los ríos Santa, Marañón y Pativilca, de gran importancia para la costa y la selva.

Debido a su gran cantidad de microclimas, el PNH acoge a más de 120 especies de aves (como el cóndor, patos y perdices) y 10 de mamíferos (como el gato montés, oso de anteojos y vicuñas). Además, se han identificado 779 especies de flora altoandina. Una de las plantas más emblemáticas es la puya Raimondi, uno de los objetos de conservación del parque.

(Mapa: Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado)
(Mapa: Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado)

-En amenaza-
Si usted tiene la suerte de visitar el Parque Nacional Huascarán, cuide mucho ese espacio pues es uno de los ecosistemas más frágiles y amenazados del Perú. Este mes, El Comercio reportó que en los últimos 54 años la cobertura glaciar del país se redujo de 1.035 kilómetros cuadrados a 445. Es decir, se han perdido el 57% de nuestros glaciares.