Oscar Paz Campuzano

La réplica de un ceramio de la antigua , que existió entre el año 150 y 700 d. C. en la costa norte del país, ha causado polémica y hasta disparos en . El huaco de la fertilidad o , como lo han llamado, es una estatua que se colocó en los primeros días de este año en uno de los accesos viales a las huacas del Sol y la Luna, en el distrito de Moche

Desde que se instaló, la estatua de este personaje moche ha atraído a turistas y vecinos de la ciudad. Hombres y mujeres de todas las edades llegan, se gastan bromas, se sacan fotografías, se suben a la estatua y siguen su ruta. Otras personas, desde redes sociales o in situ, se han pronunciado contra su exhibición.

La historia de la estatua de un huaco erótico moche
La municipalidad distrital de Moche, en Trujillo, instaló una réplica de un huaco erótico moche. En este video recogemos impresiones de los visitantes y del mismo alcalde, Arturo Fernández.

El Comercio visitó este atractivo que se ubica exactamente en la carretera Santa Rosa, a unos 15 minutos en auto desde la plaza de armas de Trujillo. Tanto revuelo ha causado este huaco que incluso ya tocó, se presume, el siempre fangoso terreno de la política y también el del crimen. A pocos días de haberse instalado, en horas de la madrugada, tres desconocidos atacaron la estatua en presencia de un sereno que poco pudo hacer, pues en su huida los sujetos dispararon al aire.

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¿Qué dicen los visitantes?

Oriana Gamboa, una joven universitaria de la ciudad, dijo con mucha seriedad que le parecía “increíble” la estatua, pero que sentía pena que la hayan intentado destruir. Su amiga, Jennifer Ángeles, también dijo –quizá un poco más sonriente– que la estatua le parece “sorprendente” y se animó a decir que la gente debería sentir orgullo más que vergüenza.

Algunos visitantes toman con gracia a la escultura y le rinden reverencia a esta réplica de un huaco que simbolizaría a la fertilidad. (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
Algunos visitantes toman con gracia a la escultura y le rinden reverencia a esta réplica de un huaco que simbolizaría a la fertilidad. (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
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Los moches le daban culto a este tipo de imágenes. Es parte de nuestra cultura, de nuestro pasado. En vez de avergonzarnos, deberíamos sentirnos orgullosos de este tipo de representaciones. Sobre que los niños la vean, creo que no esté mal. Todo está en la educación. Esto no es morbo, es parte de nuestra cultura. Las personas que conozco lo han tomado de muy buena manera”, dijo la joven.

Dayana Castillo, otra joven que se acercó a conocer la estatua, también defendió la importancia cultural del monumento. “Es una obra de la cultura moche”, dijo y les pidió a las personas “recatadas” que aprecien la obra.

Los que critican la colocación del huaco erótico disparan desde varios ángulos. Algunos opinan que es una ridiculización de la simbología moche y un atentado contra la cultura. Otros opinaron en las redes sociales que la escultura es “faltosa”. La protección de la niñez es otro de los argumentos lanzados. Los que la critican también se han preguntado cuánto puede haberle costado todo esto a la comuna.

Respuesta del municipio

El alcalde distrital de Moche, Arturo Fernández, le explicó a El Comercio que la obra la hizo el artista plástico Paco Calderón con apoyo de una empresa y el municipio solo le dio el permiso para instalarla. Lo que sí costeó la municipalidad es otra escultura, la de una mochera con un batán de sopa teóloga, plato típico del distrito, que está a pocos metros del denominado huaco de la fertilidad. Esta costó S/5 mil, pero la fama le ha sido esquiva por ahora.

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Según su visión de las cosas, la gente ha recibido muy bien la escultura, porque comprende que no se trata de morbo ni de pornografía, sino de una representación moche de la fertilidad. Contó que ayer un hombre le pidió matrimonio a su pareja, bajo la bendición de este personaje.

Los moches no lo miraban como un tema sexual, sino como una fecundación. Esta es una réplica de un huaco original. La población ha respondido muy bien. Vienen por la foto y ya le sacas una sonrisa. Todo el mundo tiene problemas, pero vienes acá y te sonrojas, te ríes con la pareja”, comentó el alcalde Fernández.

El alcalde de Moche, Arturo Fernández, anunció que construirá 50 estatuas más (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
El alcalde de Moche, Arturo Fernández, anunció que construirá 50 estatuas más (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
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Desconocidos atacaron la escultura el último martes por la madrugada. Usaron un palo para romperla. Los sujetos hicieron varios disparos al retirarse del lugar, contaron serenos del distrito de Moche, en la provincia de Trujillo. (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
Desconocidos atacaron la escultura el último martes por la madrugada. Usaron un palo para romperla. Los sujetos hicieron varios disparos al retirarse del lugar, contaron serenos del distrito de Moche, en la provincia de Trujillo. (Foto: El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
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Otro aspecto que considera importante es la generación de trabajo. Dice que los restaurantes están llenos de lunes a domingo, que junto a la escultura se ha instalado un negocio de chicha de jora tradicional de Moche e invitó a que los artesanos lleven sus productos a ese punto del distrito. “Los moches nos siguen alimentando y dando trabajo”.

Sobre el ataque a la monumento, dijo que también hace dos años un grupo político de la ciudad atacó otra de sus obras. El alcalde de Moche afirma que pondrá 50 huacos más: guerreros y partos moche, y “algunas sorpresas”. Cada estatua costará entre S/5 mil y S/15 mil, aunque, al por mayor, saldría menos, dice este alcalde distrital que no pocas veces ha protagonizado polémicas: se peleó con sus regidores, recomendó no ser infiel en pandemia, se rebeló a la cuarentena, promovió tomar dióxido de cloro y se opuso a la vacuna. El huaco erótico es solo su más reciente obra.

Medios internacionales han informado sobre la instalación de esta réplica de un huaco erótico moche (El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
Medios internacionales han informado sobre la instalación de esta réplica de un huaco erótico moche (El Comercio/Óscar Paz Campuzano)
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Arte y sexualidad en los moche

El Comercio dialogó con el arqueólogo Carlos Rengifo, investigador de la Universidad Nacional de Trujillo en el proyecto arqueológico de las huacas del Sol y la Luna. Según explicó, en la cultura moche hay huacos de todo tipo: naturalistas, de guerreros, de prisioneros y también de escenas íntimas y sexuales. “No solo hay huacos de copulación, sino también escenas de partos”.

Hombre sentado en un trono exhibiendo u miembro viril. Esta pieza arqueológica está en el Museo Larco, en Lima.
Hombre sentado en un trono exhibiendo u miembro viril. Esta pieza arqueológica está en el Museo Larco, en Lima.

En las excavaciones de las huacas de moche se han hallado algunos huacos eróticos, la mayoría en tumbas. “Difícilmente, podríamos imaginar que los mochicas andaban exhibiendo estas cosas, porque casi todas estas vasijas eróticas o de guerreros o de prisioneros iban en tumbas. Eso hace suponer que no eran para la audiencia pública sino más bien para una audiencia divina”, explicó.

La alimentación y la reproducción son los pilares de cualquier sociedad y también debió serlo para los moche. Ellos reconocían que la reproducción era un pilar del sostenimiento de la sociedad. Y seguramente a partir de ello, le darían algún significado figurativo, quizá representaciones de la fertilidad, pero no podemos meternos en las cabezas de los mochicas para conocer exactamente lo que pensaban”.

Lo que no se puede discutir es que los moche no tenían problemas en representar escenas eróticas en su arte. “Quizá era un tema que estaba dentro de su repertorio artístico. El arte también tiene cierto grado de tabú, pero dependiendo bajo qué contexto. Este tipo de representaciones de los mochicas estaban dirigidos a las tumbas. Eso quiere decir que no eran, posiblemente, para la gente de pie, sino para el mundo de los muertos o el mundo de las divinidades”.

Sobre saber si la réplica instalada por el municipio representa a un huaco de la fertilidad, Rengifo dice que no es posible saberlo. “Hasta donde llegamos es hasta ver que dentro del repertorio artístico de los mochicas estaban estas representaciones. Qué pensabas de estas representaciones o qué figuraciones tenían es difícil o imposible saberlo”.

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