"Entretanto, el Gobierno, que continúa señalando a las familias como las transmisoras del virus y “prohíbe las reuniones familiares”, podría más bien “poner todos los esfuerzos” para que las pruebas moleculares rápidas sean masivas". (Foto: GEC)
"Entretanto, el Gobierno, que continúa señalando a las familias como las transmisoras del virus y “prohíbe las reuniones familiares”, podría más bien “poner todos los esfuerzos” para que las pruebas moleculares rápidas sean masivas". (Foto: GEC)
Por Diana Seminario

Han pasado seis meses desde que se conoció el primer caso de coronavirus en el Perú. Desde entonces, mucho dolor ha transcurrido. Miles de peruanos han muerto, idas y venidas en las decisiones de un Gobierno que no encontró la estrategia adecuada para detener un virus que no perdona. Ni martillo, ni curva ni meseta.