Escuchar
(2 min)
(Foto: iStock)

(Foto: iStock)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

(Foto: iStock)
(Foto: iStock)
/ oatintro
Por Jaime Bedoya

El género de buenas noticias siempre fue visto como un oficio menor. Una categoría impregnada de buenismo irrelevante, un arte para el disfrute de noños. Pero ahora que se vegeta, o se simula hacerlo, con la monocorde voz presidencial de fondo dando cuenta del número diario de fallecidos como fantasmas del dolor ajeno, cualquier suceso no mortuorio es recibido con alivio. Un espontáneo optimismo biológico ha revalorado las buenas intenciones. Perseverar ante la muerte.