Probarán fármaco para tratar el síndrome post ébola
Probarán fármaco para tratar el síndrome post ébola

La farmacéutica nipona Fujifilm llevará a cabo un para tratar el llamado "síndrome post-", que afecta a los supervivientes de esta enfermedad en cuyo organismo el virus sigue presente tras el tratamiento.

La empresa utilizará su antigripal Avigan, que se está usando de manera experimental contra el ébola, para tratar a los supervivientes que presentan el virus en órganos con sistemas inmunes independientes tiempo después de que se haya vuelto indetectable en la sangre, informó diario japonés Nikkei.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 50 por ciento de los aproximadamente 15.800 pacientes que han logrado superar la enfermedad presentan problemas de visión que incluyen dolor de ojos, degradación de la vista y ceguera, y otros síntomas como deficiencia auditiva, dolor articular y muscular, además de dolor de cabeza y fatiga.

A finales de mayo, Fujifilm solicitó permiso a través de su filial estadounidense para llevar a cabo este ensayo clínico en África occidental para comprobar si el fármaco puede reducir el tiempo que el virus permanece en el cuerpo de los pacientes.

El antigripal Avigan es uno de los pocos que se usa actualmente de forma experimental para tratar el ébola, aunque su efectividad aún no ha sido probada clínicamente, ni su uso autorizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hasta la fecha, ha sido administrado en Francia a una enfermera de este país que resultó contagiada cuando trabajaba en Liberia y que superó la enfermedad tras ser tratada con Avigan y otros fármacos que aún no han sido autorizados. En Alemania también se utilizó el medicamento en un paciente de nacionalidad ugandesa que contrajo la enfermedad en Sierra Leona.

Por su parte, el Instituto Nacional francés de la Salud y la Investigación Médica (INSERM) lleva realizando ensayos clínicos del fármaco japonés en Guinea desde diciembre de 2014.

El fármaco también se utilizó en España para tratar a la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que contrajo el virus tras atender al fallecido religioso y médico español Manuel García Viejo en un hospital madrileño.

Fuente: EFE