RespuestasA cuatro horas de la ciudad de Lima, se encuentra un oasis rodeado de inmensas dunas, playas mansas y una rica variedad de flora y fauna por descubrir. Ica es un destino ideal para aventurarse en un viaje corto partiendo desde Lima. Su agradable clima y la variedad de actividades por hacer, lo convierten en un destino atractivo para repetir una y otra vez.
Para llegar desde Lima, se debe viajar por la carretera Panamericana Sur aproximadamente por más de cuatro horas. Se puede ir en auto particular o en bus. El pasaje en bus suele ir desde treinta soles el tramo. Si el viaje es en auto particular, se recomienda salir el viernes temprano para evitar el tráfico. En el camino, se puede parar en el balneario Punta Hermosa para disfrutar de unos panes con chicharrón de cerdo de desayuno, en el famoso establecimiento “Sarita” que lleva años siendo el preferido de los turistas. Otra opción es comprar panes artesanales ubicados en Km 52, otros infaltable en el menú de carretera. Para el camino, es buena idea llevar consigo botellas de agua para mantenerse hidratado en la ruta.
Ica cuenta con diversas opciones de hospedaje, según el bolsillo del viajero. Para quienes busquen un viaje de lujo, el hotel Viñas Queirolo es una gran alternativa. Ubicado en un amplio viñedo verde, cuenta con habitaciones suite, restaurante, bares, tres piscinas, e incluso una cancha de tenis. Además, entre los tours que ofrece el hotel se encuentra el famoso recorrido por sus viñedos en el que se puede conocer la historia detrás una de las bodegas de Vino y Pisco más antiguas del país.
Si se busca un viaje cómodo, en Ica también se pueden encontrar opciones más asequibles como el hostel Viajero Kokopelli Huacachina, que ha sido renovado recientemente. El recinto es ideal para mochileros o grupos de amigos que deseen pasar un viaje lleno de aventuras y noches inolvidables. Ofrece habitaciones privadas pero también compartidas para quienes buscan aminorar gastos, una piscina al aire libre y la ubicación es uno de sus mayores atractivos: en medio del oasis de la Huacachina.
Deportes extremos

Ica es un destino ideal para visitar en familia y amigos y practicar algunos deportes de aventura. Y la Huacachina es el centro de la acción. Este oasis rodeado de inmensas dunas es el escenario adecuado para experimentar adrenalina practicando diversos deportes.
Si viajas junto a un grupo de personas, una gran opción es sumergirte en el desierto en un paseo en tubulares. Estos vehículos recorren las dunas alternando la velocidad y haciendo giros que te harán gritar más de una vez. Este deporte se realiza en grupos y con un profesional al volante.
El sandboard es otro de los deportes más practicados en la zona. La experiencia se trata de descender por las dunas con la ayuda de una tabla. Los principiantes suelen bajar echados sobre la tabla, pero los más arriesgados se paran sobre ella.
Se recomienda reservar estas experiencias a través del hotel en el que se hospede, aunque también se pueden encontrar agencias de viajes en la ciudad de Ica.
Glamping en el desierto

La Huacachina se ha convertido en más que un paisaje de ensueño. Hace unos años, el oasis es el lugar ideal para vivir una experiencia de lujo: glamping. El Glamping o glamorous camping se trata, como su nombre lo indica, de una forma de acampar que mezcla la adrenalina del campamento con la comodidad del turismo de lujo.
La experiencia inicia con la llegada al desierto que suele ser en tubulares y justo a tiempo para disfrutar del Sunset. Luego, el turista puede disfrutar de una copa de champán, seguido de una cena a cargo de un chef privado a la luz de una vela en medio del desierto. Las carpas suelen ser amplias y cómodas para disfrutar solo o en pareja.
La experiencia varía según la agencia de viaje, pero algunas incluyen una experiencia deportiva como tubulares o Sandboard adicionalmente a la noche en el desierto. Se recomienda reservar esta experiencia con anticipación para encontrar disponibilidad, sobre todo en feriados o meses de verano.
Recorrido por los viñedos

La “Ciudad del Eterno Sol” es conocida por sus exquisitos piscos y vinos. Aunque no muchas personas suelen realizar estos tours, valen totalmente la pena. Se pueden visitar bodegas industriales como Caravedo o Tacama, o algunas opciones artesanales.
El viñedo de Tacama, ubicado en el valle de Ica, tiene una extensión de 200 hectáreas. Sus exquisitos campos de cultivo se pueden apreciar desde su campanario en lo alto. Además, se pueden recorrer sus inmediaciones y conocer el proceso de elaboración del pisco y del vino. Esta experiencia permite al viajero disfrutar de los olores y sabores de la bebida bandera del Perú. Además, en los tours se suele incluir la cata de las bebidas en las distintas bodegas.
Día en la playa de Paracas

A una hora de Ica, se encuentra el balneario de Paracas. la ciudad goza de sol todo el año, con un temperatura máxima de 32°C. Visitarla puede tener muchos motivos detrás, pero sin duda sus playas son un imperdible en la lista.
La estrella del balneario es La Mina. Esta playa se ubica a los pies de un acantilado. Para llegar, se debe descender un tramo corto a pie por las dunas del desierto. Paracas destaca por la fusión de mar y desierto en un solo lugar; y La Mina, es prueba fiel de ello. Aunque es una de las favoritas de los turistas en el verano, en esta época del año no se suelen encontrar muchos visitantes y se puede disfrutar de sus aguas claras y mansas.
Otras alternativas populares son Lagunillas o El Raspón, ambas bahías se caracterizan por ser tranquilas, de aguas mansas y aptas para actividades acuáticas. En Lagunillas se suele practicar windsurf, mientras que en El Raspón; buceo. Un infaltable en la lista es la playa El Chaco, muy popular para quienes buscan estar rodeados de restaurantes y comercios alrededor. Desde esta bahía, parten todos los botes para visitar las Islas Ballestar y otros tours turísticos. Como extra, añadimos la Playa Roja al circuito turístico, una opción para quienes buscan ver algo peculiar. Se llama así debido a la alta concentración de roca volcánica que posee su arena. Aunque no se puede bañar en sus aguas —debido al fuerte oleaje— es uno de los puntos más visitados por los turistas.
Parque acuático

El parque acuático inflable más grande de Sudamérica se encuentra en Paracas. Yakupark se ha convertido en una parada infaltable en el viaje a este paraíso soleado. Ubicado en la playa “El Chaco”, este juego inflable cuenta con distintas rutas y obstáculos que se deben atravesar sin caer en el temido mar. Toboganes, túneles y trampolínes son algunos de los desafíos que se encuentran en este parque acuático.
Las entradas se pueden comprar a través de la página web o en la misma playa. Actualmente hay dos opciones disponibles: 45 o 90 minutos. Una vez terminado el tiempo, se debe abandonar el parque. La mayoría de turistas no suelen completar todas las rutas pues algunos desafíos son muy arriesgados para los temerosos, como aquellos de altura.
Es obligatorio utilizar el chaleco salvavidas y el ingreso a partir de los 7 años en compañía de un adulto. El ingreso a Yakukids, la opción para menores, es a partir de los 3 años hasta los 6 años. No es necesario saber nadar, pero se recomienda precaución. Vale recalcar que el parque cuenta con salvavidas certificados por la Policía Nacional del Perú y cuatro auxiliares de plataforma que monitores la experiencia constantemente y ayudan a los turistas en su recorrido.
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