Padres prematuros: Consejos para superar el shock
Padres prematuros: Consejos para superar el shock
Redacción EC

Andrea Castillo C.

Ana tenía 15 años cuando supo que estaba embarazada. No sabía qué hacer; temía a la reacción colérica de sus padres, pero era consciente de que no había más alternativa que contárselo. Se armó de valor y se los dijo.

La noticia los dejó atónitos. Hasta ese momento vivían convencidos de que su hija sabía del embarazo adolescente, pues tenía clases sobre educación sexual en el colegio.

¿En qué hemos fallado?, se preguntaban con el corazón estrujado ¿Qué podían hacer?

Lo primero, dice Elizabeth Reyna, psicóloga de Inppares, es sobreponerse al shock inicial y poner las cartas sobre la mesa. «Es natural sentir ira, tristeza, frustración, pero debemos dejarlas de lado y sentarnos con él o ella para ayudarlo a redefinir su plan de vida y sus nuevas obligaciones», aconseja Elizabeth.

En momentos como estos, los padres no pueden replegarse y dejar a sus hijos solos. «En todo momento los padres deben intervenir, pero sin imponer autoritariamente su punto de vista», advierte por otro lado la psicóloga Mirtha Orrillo de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS).

Por eso, lo recomendable como padres con un caso de embarazo adolescente es no pensar que el mundo se terminó para él o ella.

«Veamos esta nueva situación como una elección de nuestro hijo. Ha priorizado ser padre o madre, pero no debemos dejar de considerar cómo harán luego para seguir con su proyecto personal y profesional», añade. También es preciso hablarles con naturalidad y delicadeza de las ventajas y desventajas de ser padres, transmitiéndoles la experiencia propia. Así los ayudaremos a tener expectativas realistas, mejorar su autoestima y que sean capaces de desarrollar vínculos emocionales intensos con el bebe que está por nacer.

«La adolescencia es una etapa de crisis de identidad; si a esto se suma un embarazo no deseado, ese adolescente necesita aún más del apoyo emocional de sus padres», sostiene Mirtha Orrillo.

Otro aspecto por resolver es la conveniencia de que él o ella conviva con la pareja o se case. Las especialistas advierten que los adolescentes deben tomarse todo el tiempo necesario para pensar en esa opción. Además, un matrimonio en esta etapa no debe decidirse por presión, por culpa o por el qué dirán. Las estadísticas revelan lo frágil que puede ser un vínculo matrimonial en esta etapa de la vida, ya que a medida que crecen, los intereses, gustos y elecciones van cambiando.

Gracias al apoyo de sus padres, Ana terminó el colegio, crio a su hijo, siguió una carrera técnica y, después de 10 años, formó una nueva familia. Su primogénito pasa temporadas con ella y con sus abuelos paternos.

NUEVOS ROLES

- Asegúrate de no ser permisivo con tu hijo o hija adolescente que espera un bebe. Bríndale apoyo, pero oriéntalo (a) para que defina un nuevo plan de vida.

- Fija y haz respetar horarios de estudio, de cuidado del bebe, de salidas los fines de semana y de actividad laboral si la hubiera.

- Conversa con él o ella sobre sexualidad y del gran impacto que supondría un nuevo embarazo. Habla también con los hermanos menores.

- Si no sabes cómo proceder acude a un psicólogo.