(FOTO: AFP)
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Redacción EC

La princesa Martha Louise, de 47 años, ocupa el cuarto lugar en línea de sucesión al trono noruego y estuvo casada por 14 años con el escritor Ari Behn (hasta el 2016). Sin embargo, muchos aún no la tenían en el radar 'royal' a la medida de Meghan Markle o Kate Middleton.

La polémica llegó a su vida dos años después de haberse divorciado, cuando se volvió a enamorar. Esta vez, fue Derek Verrett quien 'robó' su corazón, un chamán que señala tener actitudes para 'curar a las personas mediante labores espirituales', y califica al positivismo de haber salvado su vida de las drogas y el alcohol. 

A raíz de ello, Martha Louise se sumergió también en el mundo de la espiritualidad y el positivismo, sumando a sus ganas de compartir estos conocimientos y 'curar a la gente' como él. Los problemas aumentaron cuando Martha (y Derek) empezaron a utilizar el título de princesa para promocionar sus conversatorios y talleres en redes sociales, algo que, claro está, la familia real no permite.

En consecuencia, Martha tomó la decisión de dar un paso al costado y prescindir de su título real para dedicarse de lleno a ser influencer espiritual, usando solo el calificativo de 'princesa' para temas familiares, viajes reales al extranjero y contextos privados.

Hace unos días, Martha Louise también creo su propia cuenta de Instagram personal, dejando atrás la que tenía como princesa y empezando a tratar temas de bienestar y clarividencia. 

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