El auditorio de la Parroquia Santa Rosa de Lima en Lince se ha convertido en refugio para la atención de pacientes con comorbilidades tales como hipertensión, diabetes y cardiopatías en el marco de la emergencia por COVID-19 en el país. (Foto: Parroquia Santa Rosa de Lima)
El auditorio de la Parroquia Santa Rosa de Lima en Lince se ha convertido en refugio para la atención de pacientes con comorbilidades tales como hipertensión, diabetes y cardiopatías en el marco de la emergencia por COVID-19 en el país. (Foto: Parroquia Santa Rosa de Lima)
Por Celeste Pérez

Dios camina con nosotros. Sufre con cada enfermo y se alegra con cada acto solidario. Hoy, nos invita a ir al encuentro de nuestros hermanos, buscar a los más necesitados. Es momento de poner en práctica las obras de misericordia, dar de comer al hambriento, atender al enfermo, vestir al desnudo”, menciona Víctor Solis, párroco de la Parroquia Santa Rosa de Lima, en conversación exclusiva con El Comercio.