Resumen

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William Willis es fotografiado momentos antes de su partida. En su semblante se descubría una seguridad y confianza en sí mismo que fue la base de su triunfo. Pese a sus años, el navegante mostraba una recia musculatura. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)
William Willis es fotografiado momentos antes de su partida. En su semblante se descubría una seguridad y confianza en sí mismo que fue la base de su triunfo. Pese a sus años, el navegante mostraba una recia musculatura. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)
Por Carlos Batalla

Siete años antes, el 28 de abril de 1947, la balsa ‘Kon Tiki’ que comandaba el noruego Thor Heyerdahl partía del Callao hacia su punto de llegada en la isla de Tahití, a unas 4 mil millas de distancia. Heyerdahl estaba acompañado por un equipo de cinco hombres. En cambio, William Willis estaba solo ese 22 de junio de 1954 cuando partió del puerto chalaco con un destino más lejano que el de su colega nórdico. Esa fue la pequeña gran diferencia.