Un mundo de fierros y de fraguas, antología de Víctor Delfín
Piezas de artesanía, óleos, un mural, trabajos de relieve, caballos de hierro de tamaño natural, piezas gigantes talladas en madera, y mucho más conforma la primera muestra antológica de la obra del artista peruano Víctor Delfín (Lobitos, 1927).
“Lo que quiero demostrar con mi trabajo es que todos los materiales son susceptibles de usarse y que, a mi modo de ver, el artista no debe limitarse a un solo tema. La creación es tan fuerte y tan variada que uno puede trabajar con cualquier material, el asunto es el resultado”, nos dice Delfín a través del hilo telefónico.
“Un mundo de fierros y de fraguas” refleja todas las facetas del prolífico artista, quien no ha dado a su obra una dirección única ni en temática ni estilo. La muestra incluye piezas fundamentales de su trayecto creativo desde la década del cincuenta hasta la actualidad, como las de su serie de “Retablos” o sus esculturas de “Bestiario” o “Los signos del Zodiaco”.
Para Delfín la práctica del arte ha sido una vocación espiritual tanto como un oficio y una disciplina de producción continua. Es por ello que las máquinas –desde un punto de vista estético- así como por otro lado, la sociedad y la política –desde un punto de vista ético y humano- han sido en él intereses permanentes.
Hasta el 2 de marzo
Sala Luis Miró Quesada Garland. Av. Larco esquina con Diez Canseco
Horarios: de lunes a sábado de 10 a.m. a 10 p.m., domingos de 2 a 10 p.m.
Ingreso libre

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