Volviendo a casa

Estoy a unas cuantas horas de llegar al Perú. Han pasado dos años y medio desde la última vez que estuve allí, pero esta vez regreso del todo. ¡Qué alegría volver a mi adorado país!
Parece que hubiera sido ayer cuando mi hermana y yo nos fuimos a estudiar a Estados Unidos. Teníamos mucha ilusión, mucha alegría y muchas metas, pero también mucha pena por saber que pasarían años antes de que pudiéramos volver a vivir en el Perú.
Vivir fuera de la patria es una linda experiencia que te permite conocer muchas cosas nuevas y aprender de otros, pero más linda experiencia es dar a conocer tu país. Cómo olvidar el primer año en la universidad, cuando nos enteramos en el mes de marzo siempre se organiza una feria en el campus para que los estudiantes extranjeros tengan la oportunidad de dar a conocer su país, no solo a los otros estudiantes, sino también a la comunidad.
Junto a mi hermana y a otros peruanos organizamos la exhibición de nuestro país. Todo quedó tan lindo que ganamos el premio al mejor stand, y ni qué decir de la presentación de bailes típicos, ¡realmente nos robamos el show! Todos salían hablando de los bailes peruanos. Pero eso no fue todo. La universidad también organizaba un banquete con desfile de trajes típicos y como no podía faltar el Perú, mi hermana y yo conseguimos – ya ni recuerdo cómo – trajes para poder desfilar. En el momento en que me tocó subir a la pasarela para desfilar con mi traje de marinera me sentí misma Sandra Bullock en Miss Congeniality, cuando se la pasaba diciendo “Dalai Lama, Dalai Lama” para poder seguir desfilando y no quedarse petrificada en mitad de la pasarela. Recuerdo también cuando en una de mis clases nos tocó hacer una presentación persuasiva, y no se me ocurrió mejor idea que vender al Perú como un gran destino turístico. Vaya que logré muy buenos resultados, pues media clase me dijo que quería viajar al Perú. Ojalá alguno lo haya hecho.
Todas estas gratas experiencias y muchas otras me llevaron a organizar el Club Peruano en mi universidad para poder juntarnos todos los compatriotas que estudiábamos alli para seguir dando a conocer nuestro país en cada ocasión que fuese posible. Fui presidenta del club en los años 2002 y 2003. Me alegra saber que después de cinco años de creado, el club está más activo que nunca gracias al esfuerzo de todos los chicos y en especial de la presidencia.
Y es que es un orgullo ser peruano. Nuestro país tiene muchas cosas maravillosas y sí, también tiene cosas caóticas, pero en todos lados se cuecen habas y como no existe el lugar perfecto, yo prefiero regresar al Perú al lado de mi familia y amigos.
He tenido la suerte de que todo se haya conjugado para que mi deseo de vivir en Perú se dé ahora. Ya solo faltan dos horas para llegar y no puedo dejar de pensar en lo emocionante que será el ver a mi familia y amigos otra vez, de estar en Perú y sentirme como pez en el agua. ¡Ya solo faltan dos horas!
Ahora que oficialmente concluyo mi etapa fuera del Perú solo me queda decir que mi vida en los Estados Unidos fue una gran experiencia, la cual me permitió lograr grandes metas y hasta conocer al amor de mi vida. Ahora que regreso a mi país me siento más feliz que nunca y agradecida por todo lo que la vida me da.
Mariella Horna, Estados Unidos
Actualizado: Ya en el Perú
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