Romperte on line

Uno cree que todo va bien. Uno cree en todo lo que le dicen (en mi caso, en lo que le escriben) y sigue creyendo que todo va bien. Claro, dentro del hecho de que yo estoy en Río y ella, en Lima.
De repente, ya nada está bien (para ella). Me lo dice (o mejor, me lo escribe) y, luego, para mí ya nada está bien.
Me pide ese bendito tiempo, on line, hasta cuando yo regrese. Ya no sabe si me ama. Termino por ceder, pero ya no estoy bien.
La sigo queriendo, es más, la amo. Serán, como mínimo, dos largos meses sin “te amos”, dos palabras que me mantenían en pie.
Aún queda la esperanza que cuando vuelva me siga amando. Eso dice. Así que, si antes la certeza de que me amaba me mantenía aquí en pie, ahora la esperanza que me ame -y que me lo diga cuando regrese- no me va a dejar caer del todo.
Quiero abrazarla, darle un beso, pedirle disculpas por irme. Decirle que me equivoqué al pensar que todo iba a salir bien. Que aún amo a mi negralinda.
Estoy quebrado, pero todavía entero.
Milos Lau
Estudiante de una maestría, que ya quiero que acabe, en una universidad en Río de Janeiro.
“Wish you were here” de Pink Floyd

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/saldetucasa/autor.jpg)