Del Perú hacia el mundo
Mi nombre es Serapio Ibañez García, nací en Lima el 25 de Octubre 1959, hijo de Serapio y Lucha. Mi padre fue un exiliado de la guerra civil española, llegó al Perú y se casó con una chiclayana. Mi viejo con 60 y mi madre con 20 tuvieron 4 hijos de los que soy el mayor. A la edad de 18 años salí del Perú en unos barcos de pesca que habían sido reconstruidos en el puerto del Callao, rumbo a Guayaquil. En ese momento habían conflictos con el Ecuador, por lo que mi doble nacionalidad servía para que pueda embarcar. No lo pensé dos veces; trabajaba en el barco continental en la oficina principal en la vía expresa así que renuncié y rumbo al Ecuador
Llegamos a Guayaquil después de una travesía de 15 días. Teníamos que salir de las 200 millas y coger rumbo como si viniéramos de Panamá, ya que los barcos llevaban bandera panameña, todo un chanchullo.
Las grandes impresiones de mi vida son la muerte de mi padre cuando solo tenía 10 años y haber salido del Callao a las tres de la madrugada, viendo cómo las luces de la ciudad se iban alejando y entrábamos en la oscuridad de la mar.
Llegamos al Ecuador donde el conflicto se sentía más que en el Perú. Los barcos se vendieron y uno tenía que volver a coger las riendas de su vida. Volver al Perú sería reconocer que había perdido y seguir fue como conseguir la meta que me había fijado, que en ese momento era hacer dinero y volver a jugar con mis amigos, jajajajajajaja qué difícil……..
Seguí hacia Colombia, cruzando el Ecuador desde Guayaquil hasta Ia frontera. Para pasar desapercibido imitaba el acento español. Cada vez que hablaba me moría de miedo, ya que como dije antes, allí se sentía mucho el conflicto.
En Colombia fui derechito para Cali. Me habían dicho que ahí estaban las mujeres mas bellas de Sudamérica. La verdad es que son muy guapas, pero no para tanto. Después me enrumbé hacia Buenaventura, un puerto en la costa del Pacífico. Ni bien bajar del autobús empecé a buscar cómo llegar a los barcos, para poder ir a Panamá, donde vivía mi hermano mayor (del primer matrimonio de mi padre) Vaya españolito..
Entonces me eché a caminar por el medio de la calle, ya que no habían veredas. Los morenos se reían de mí y yo no entendía porqué. Poco después lo averigüe: empezó una lluvia torrencial. Aún llevando mi maletín sobre el hombro, llegó a mojarse. Ya casi sin dinero entré a una panadería, donde compre un pan que me comí casi sin verlo. Fue entonces cuando la panadera me invitó a comer. Después de la comida me dijo que un compatriota vivía en los aparcamientos y fui a verlo. Al llegar al lugar vi cómo un hombre se escondía entre los carros. Era él. Le dije que no tuviera miedo y me contó que había robado. Esa fue mi primera lección para la aventura que me esperaba: NO ROBAR.
Me despido hasta el próximo capítulo…
Serapio Ibañez García
Tú también puedes ser parte de “Yo también me llamo Perú”, solo tienes que mandarnos tus artículos y fotos a los siguientes correos: editorweb@comercio.com.pe, jortiz@comercio.com.pe y mchuquipiondo@comercio.com.pe

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/saldetucasa/autor.jpg)