Redacción DT

En Sporting Cristal alguien habló por el ‘Mudo’. Ángel Soto, delegado del cuadro celeste a inicios de los 2000, le insistía a Alberto Gallardo, director de menores que se fije en un jovencito. Un central al que Daniel Peredo, en una de sus historias de vestuarios, describió como “flaquito, rápido, acertado, canchero, que paraba el balón antes de que se metiera al arco y salía jugando para entregárselo al compañero”.