Redacción EC

Minuto 75 del partido en el estadio el Madrigal de Villarreal. ante el dueño de casa y Dani Alves se alistaba para cobrar un tiro de esquina. De pronto, el lateral del Barza vio un plátano en la cancha que había caído de la tribuna, lo recogió y —ante la mirada de asombro del juez de línea— se lo comió. Minutos después, el equipo culé remontó y se llevó el triunfo.

Más allá de la singular e inteligente reacción de Alves, es absolutamente reprochable el comportamiento de los hinchas del Villarreal que arrojaron el plátano a la cancha en clara señal de racismo. Definitivamente, la Liga BBVA se debe pronunciar sobre este hecho que merece un castigo ejemplar, no solo en España, sino también de la propia UEFA.