Eliezer Benedetti

“Cuando nací, Dios apuntó con el dedo y dijo: ese es”, resume -con su singular estilo- su enorme éxito mundial. Era un privilegiado. Uno auténtico. Hacía goles por doquier. De hecho, cuando el popular ‘Baixinho’ necesitaba uno de esos “descansos” para ir de fiesta a su país, el gol era su principal refugio. No había mucho que reprocharle. Cumplía en la cancha y el descanso se lo ganaba a pulso. Su romance con el gol era tan inmenso que hace exactamente 15 años celebró el millar de anotaciones en su carrera. Y hasta ahora se le recuerda.

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De cara al arco, Romario siempre se mostró como un hombre prodigioso. “Si marcas dos goles mañana, te daré dos días más de fiesta”, le retó una vez Johan Cruyff, su entrenador en Barcelona en 1993. Al día siguiente, la leyenda brasileña anotó su doblete en el primer tiempo, se acercó al neerlandés y le pidió su cambio. “Técnico, mi avión sale en una hora”, le dijo.

Ese, en síntesis, era Romario, un futbolista al que criticaron mucho por su inevitable indisciplina, el que estaba dispuesto a perderse entrenamientos antes que los carnavales de Río de Janeiro, pero que sobre el verde siempre fue una garantía de goles para cualquier equipo.

“Dentro del área fui mucho mejor que Diego Maradona y Lionel Messi, es mi pensamiento y lo digo con mucha humildad”, asegura el mismo Romario. Y no lo duda, como tampoco lo hacen quienes tuvieron que lidiar con su talento.

Romario presume 1.000 goles en su cuenta personal | Foto: AFP
Romario presume 1.000 goles en su cuenta personal | Foto: AFP

Y es que pocos pueden presumir haber llegado a los 1.000 goles. Pelé anotó 1.282 goles, por ejemplo, mientras que Arthur Friedenreich marcó 1329. Los tres brasileños. Claro está que la FIFA no cuenta muchas de esas anotaciones. A Romario se le atribuyen 768 conquistas oficiales en su carrera. Pero, a cuenta personal, llegó a las cuatro cifras.

El gol mil

Ya habiendo brillado en el PSV, Barcelona, Valencia y Flamengo, ‘O Baixo’ regresó al equipo con el que debutó para extender su leyenda: Vasco da Gama. Ya tenía 41 años, pero su ambición de llegar a los 1.000 goles, al igual que Pelé, se mantuvo intacta más allá de su edad.

En el 2007, Romario anunció muchas veces la llegada del milésimo gol de su carrera. Mientras los estadísticos trataban de comprender esa inimaginable cifra, el crack brasileño estuvo mucho tiempo ansioso por concretar su objetivo. Y lo logró.

Fue un 20 de mayo, como el día de hoy, pero de hace 15 años. En un partido de la liga brasileña entre Vasco da Gama y el Sport Club do Recife, el recordado ‘Baixinho’ vio una gran oportunidad para llegar a las cuatro cifras desde el punto penal y no la desaprovechó. Pateó con la calidad que le caracteriza y celebró emotivamente con sus compañeros.

Romario, campeón del mundo con Brasil en 1994, no pudo contener su emoción, así como tampoco los que presenciaron en vivo su histórico gol de cuatro cifras. El partido se tuvo que suspender unos minutos, pues todo el estadio se rindió para homenajear a la leyenda brasileña y los medios de comunicación hicieron lo propio apuntando sus cámaras y micrófonos hacia él.

Casi un mes después, el Chapulín —como lo llamaba Diego Maradona— se lució con un doblete en una victoria sobre Gremio para cerrar su histórica cuenta con 1.002 goles, en los que incluyó conquistas de partidos amistosos, categorías menores y otros. La FIFA, oficialmente, computa 234 goles menos de los que el brasileño presume, pero él se queda con la cifra personal que maneja.

“No me merecí todo lo que logré. Nunca me comporté como un profesional, nunca fui un atleta. Era un jugador de fútbol, pero nunca dormía como debía, no comía como un deportista, siempre llegaba tarde, no me entrenaba a fondo todos los días, ni respetaba los descansos, pero metí mil dos goles”, expresó Romario en una entrevista para L’Equipe.

Más allá de los goles que no le reconocen, el nombre del delantero brasileño —sin duda alguna— está inscrito en las páginas más gloriosas del fútbol. Es el único jugador en la historia del balompié que ha sido goleador 14 veces en torneos de primera división y es uno de los pocos que ha celebrado más de 1.000 tantos en toda su carrera. Su leyenda seguirá vigente de generación en generación.

EQUIPOGOLESPARTIDOSPROMEDIO
Vasco da Gama3264100,79
PSV1651670,99
FC Barcelona53840,63
Flamengo2042400,85
Valencia CF14210,67
Fluminense48770,62
Al Sadd030
Miami FC22290,76
Adelaide United140,25
Selección de Brasil56740,76
Equipo Olímpico de Brasil15111,36
Categorías inferiores771270.61
Benéficos, máster y otros21131,62
TOTAL:100212600,79

¿Cómo era enfrentarlo?

Romário formó parte de la época dorada de Brasil. Además de levantar una Copa del Mundo después de 24 años de sequía en 1994, consagrándose como el mejor jugador del torneo y uno de los goleadores, también ganó dos Copa América (1989 y 1997) y la Copa Confederaciones 1997 con la ‘Canarinha’.

En ese exitoso paso con su selección, la leyenda brasileña fue protagonista en tres enfrentamientos ante la selección peruana. Pero no solo en esas ocasiones hubo cruce con futbolistas nacionales.

La primera vez contra Perú fue en la fase de grupos de la Copa América 1989. El temible ‘Scratch’ se midió contra la ‘Blanquirroja’ y Romário, de 23 años por entonces, no pudo anotar ese día. El encuentro terminó 0-0 en el Estadio Fonte Nova, un resultado que no impidió que luego Brasil campeonara.

“El delantero más difícil que me tocó marcar fue Romario. Siempre lo he considerado un tipo muy por encima del nivel”, asegura con mucha admiración Percy Olivares, lateral titular en ese empate, quien no solo tuvo la oportunidad de enfrentar al brasileño en la selección, sino también en España.

Cuando el ‘Zancudo’ jugaba en el Tenerife, coincidió dos veces con ‘Chapulín’ (Barcelona) en la cancha. Una vez fue en el Camp Nou (derrota 1-0) y la otra en Santa Cruz de Tenerife (derrota 2-3 con doblete de Romario). La tarea de marcarlo ha sido sumamente difícil,

“Recuerdo de él que tenía la confianza que yo no le veía a nadie. Él sabía y todos sabíamos que en algún momento iba a hacer gol. A eso se le sumaba ese cambio de ritmo tan habitual en él, que no era normal. Captaba la atención de todo el mundo. Era impresionante”, elogia Percy.

Una anécdota muy especial que rememora Olivares es la promesa que hizo Romario antes de disputar su primera temporada de LaLiga (1993/94). El brasileño garantizó que haría 30 goles con el club azulgrana y finalmente lo cumplió.

“Yo veía el fenómeno que era Romario en España. Recuerdo muy claramente que cuando nos tocaba ir de viaje a jugar a algún otro lado, estábamos pendientes de lo que Romario había dicho. Él dijo que iba a hacer 30 goles. Contra Valladolid fue nuestro último partido de LaLiga y todo el país estaba pendiente de si Romario cumplía o no. Le faltaba un gol para cumplir su promesa y lo hizo”, rememora Percy.

Retomando el hilo del goleador verdeamarelho ante la selección peruana, Romário volvió a disputar un partido contra Perú para las semifinales de la Copa América 1997. La ‘Blanquirroja’, después de una gran campaña -eliminó a Argentina en los cuartos de final-, soñaba con el título del torneo, pero Brasil sentenció su eliminación con un imponente 7-0, en el que el ‘Chapulín’ fue autor de dos goles.

“Romário siempre ha sido un jugador de élite. Ha jugado en el Barcelona y otros equipos de renombre. Era un goleador neto. Tenía algo característico, que a los defensores siempre nos agarraba a contrapié. Una de sus características era puntear el balón y hacer esos goles que normalmente no se veían y ‘Chapulín’ hacía”, recuerda Miguel Rebosio, nuestro zaguero en ese partido, que estaba en los primeros años de su carrera.

“Antes de la pandemia, en 2019, tuve la oportunidad de ver a Romário en otra faceta, más político. Me atreví a comentarle que nos enfrentamos en esa Copa América y me dijo ‘bueno, disculpe jaja’”, añade entre risas.

Miguel Rebosio ha marcado dos veces a Romario con la selección peruana | Foto: GEC
Miguel Rebosio ha marcado dos veces a Romario con la selección peruana | Foto: GEC

Ya en el 2001, en un partido por las Eliminatorias del Mundial del año siguiente, los defensas peruanos tuvieron que lidiar nuevamente con la calidad de Romário. ‘O Baixo’ fue el capitán en ese encuentro y anotó el único gol de su selección para el 1-1 final del encuentro en Sao Paulo. Juan Pajuelo marcó el tanto de la ‘Blanquirroja’ aquella vez.

“No solamente era Romário, era todo un equipo. Pero obviamente la figura en ese momento era la dupla temida ‘Ro-Ro’, Romário y Ronaldo (que no jugó ese partido). Podías controlarlo por momentos, pero él tenía sus técnicas para zafarse”, apunta Rebosio.

Ese cotejo también quedó marcado en Miguel Miranda, que en paz descanse. El exportero peruano contó a este Diario, hace dos años, la grata experiencia de cuidar exitosamente su arco, teniendo al frente a un crack como el ‘Chapulín’.

“De las veces que enfrenté a Brasil, me quedo con el 1-1 en el Morumbí. Me acuerdo mucho de ese partido porque me tocó enfrentar a Romario y me tocó hacer las cosas muy bien. La motivación y concentración que tuve para ese partido fue única. Es el partido que más recuerdo”, narró Miranda.

Por su parte, Percy Olivares recuerda que en ese choque no hubo ninguna orden especial para frenar a Romario, pero él puso en práctica lo aprendido en Tenerife para poder, si quiera, neutralizar de alguna forma al capitán brasileño.

“En ese tiempo, jugar con Brasil era partido perdido, no porque nosotros lo pensáramos, sino que en toda sudamérica se pensaba así, se sentía así y se daba así. En ese 1-1 no hubo ninguna indicación para marcar a Romario. Pero cuando jugaba en Tenerife y jugábamos contra Barcelona, nos dijeron ‘no se desconcentren de Romario’. Yo creo que esa fue la clave para todos los que le enfrentábamos”, señala el ‘Zancudo.

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