Rapinoe y su novia Sue Bird, jugadora de básquet. (Foto: Twitter)
Rapinoe y su novia Sue Bird, jugadora de básquet. (Foto: Twitter)
Por Ricardo Montoya

No hay frontera si es que no existe la necesidad de cruzarla. En 1990, quizás animado por la noticia que la homosexualidad dejó de ser considerada como un trastorno por la Organización Mundial de la Salud, Justin Fashnau, delantero del West Ham United, confesó de forma pública su orientación sexual. Ocho años más tarde, harto de tolerar las burlas de sus “compañeros” y de ser acusado de hostigamiento, se ahorcó con una soga. Tenía 37 años. “Ya me señalaron como culpable. No quiero ser más una vergüenza para mi familia”, garabateó en un papel. Nunca supo que la policía había desestimado los cargos levantados en su contra, y tampoco que perteneció a las contadas excepciones del fútbol masculino que han abandonado el armario.