Mifflin y Chale de blanquirrojos. Se conocieron de niños. (Foto: Archivo Prensmart)
Mifflin y Chale de blanquirrojos. Se conocieron de niños. (Foto: Archivo Prensmart)
Por José Antonio Bragayrac

El primer triunfo de Perú en un Mundial se gestaría once años antes en una quinta de Magdalena. En una mañana de verano en la que Roberto Chale Olarte y Ramón Antonio Mifflin Páez se conocieron. Ahí surgiría una química espontánea entre quienes, ya de adultos, conformarían la volante media de la selección peruana en el Mundial de México, y que aquel 2 de junio de 1970, en el estadio Jalisco de Guadalajara, protagonizarían un 3-2 monumental sobre Bulgaria.