En Lima, la firma opera el servicio en el distrito de Miraflores desde julio pasado a través del consorcio Marfina-Smoove.
En Lima, la firma opera el servicio en el distrito de Miraflores desde julio pasado a través del consorcio Marfina-Smoove. / NUCLEO-FOTOGRAFIA > JESSICA VICENTE
Manuela Zurita

La corporación logística y de movilidad urbana española Moventia busca expandir su negocio de bicicletas públicas’ en al menos diez distritos de capital peruana en los próximos dos años, informa Mariano Pérez, director adjunto de la división bicicletas públicas de la organización.

“La intención es expandir el servicio a otros distritos de Lima, que en una primera fase serían Surco, San Borja, La Molina, Cercado de Lima, Lince, Jesús María, Pueblo Libre, Surquillo y Magdalena del Mar”, precisa el ejecutivo.

En Lima, la firma opera el servicio en el distrito de Miraflores desde julio pasado a través del consorcio Marfina-Smoove. Además, se adjudicó de manera directa a través de Citybike San Isidro el servicio en el distrito homónimo, aunque no ha comenzado a operarlo hasta ahora, pues dicho contrato se encuentra suspendido y en litigio en el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima, explica Pérez.

Hoy ‘Citybike’ cuenta en Miraflores y San Isidro con 50 estaciones en cada distrito, y 500 bicicletas, en total. Según explica, la expansión supondría cuadruplicar el número de estaciones. “En Lima, seguro que en una primera expansión debería estar por entre 300 o 400 estaciones más", estima.

“Estamos estudiando los distritos”, comenta Pérez respecto al plan y explica que -además de implementar estaciones en cada distrito- les gustaría articular el servicio al Metropolitano. “Administrativamente la ventaja es que si vamos a la Municipalidad Metropolitana de Lima es un solo proceso: una sola gerencia de proyectos de inversión privada, una sola evaluación del MEF (Ministerio de Economía y Finanzas) y una sola evaluación del comité de inversiones (del municipio)”, analiza sobre los pasos que supone la presentación y la evaluación de una iniciativa privada autofinanciada para impulsar el proyecto. Este último fue el mecanismo utilizado por Moventia para empezar su negocio en el Perú en el 2015.

Desde que comenzó a operar el servicio de bicicletas públicas en Miraflores el pasado 16 de julio, tras un mes de “marcha blanca” (pasajes gratuitos), hasta la fines de septiembre último, Citybike Lima registró 8.366 usuarios, de los cuales 1.523 fueron clientes que optaron por una membresía mensual. En tanto, poco más de 350 escogieron los pases anuales, informa la firma. En viajes diarios, la compañía registró unos mil durante el período considerado.

“Con estas cifras, se espera acabar el año con más de 100 mil viajes en bicicleta pública, teniendo en cuenta que el servicio sólo se encuentra operativo en Miraflores, lo que supondría más de 200 viajes por bicicleta”, analiza.

¿Irían a provincia? Arequipa y Trujillo son dos ciudades “interesantes” para Moventia. No obstante, el próximo paso, asegura Pérez, lo darán en Lima.

El MODELO EN CUESTIÓN

Para recuperar y rentabilizar la inversión desembolsada hasta ahora (US$10 millones en cada distrito, precisa el ejecutivo), Moventia apuesta a generar 19,9% de los ingresos de Citybike Lima vía ventas de viajes, 13% vía un patrocinador y 67,1% vía publicidad.

Sobre el patrocinador, Pérez explica que buscan definirlo en lo que queda del año y que aspiran al mismo perfil de los auspiciadores de servicios de bicicleta pública de las grandes metrópolis del mundo. “Normalmente estos servicios van muy bien con tipos de empresas que tienen un gran perfil de hacer actividades de responsabilidad social corporativa”, precisa. Señala que en Londres lo patrocina el banco Santander; en Nueva York, Citibank; y en Buenos Aires, el banco Itaú.

Respecto a la publicidad, informa que consiste en la venta de anuncios que se proyectan vía paneles LED, una actividad que esperan les reporte hacia fin de año ganancias por entre S/500 mil y S/700 mil. En efecto, la compañía ha instalado 12 paneles en Miraflores y 20 paneles en San Isidro. “Lo que hicimos y está acordado es que (la publicidad) tiene que estar en zonas comerciales. No puede estar en zona residencial”, resalta y apunta que dado que su negocio no es la publicidad, han tercerizado su venta vía la corporación global Clear Channel.

Al respecto, Pérez reconoce que parte del conflicto con la Municipalidad de San Isidro tiene que ver con el componente publicitario del contrato y las pantallas LED. “Ellos argumentan - y es lícito - que produce contaminación visual. La contaminación visual la produce cualquier elemento que pongas en la vía pública. Un poste con cables es contaminación visual", sostiene Pérez. “No hay que confundir visual con lumínica, porque los paneles se apagan por la noche. Por lo tanto, lumínica no puede ser”, afirma.

Pérez apunta que Moventia opera en Helsinki un contrato similar al de San Isidro, basado en ingresos por publicidad y pagos de la administración pública.

Dicho asunto, entre otros como la solicitud de trámites que no son exigibles en el contrato, llevaron a la Citybike San Isidro SAC a presentar una demanda arbitral contra la Municipalidad de San Isidro, informa Pérez. De resolverse a favor de Citybike, la resolución podría generar perjuicios económicos al municipio por hasta S/2 millones, de acuerdo a declaraciones públicas efectuadas por el exalcalde de San Isidro, Manuel Velarde.

Día1 consultó a la Municipalidad de San Isidro sobre los motivos de la suspensión del contrato, el estado del arbitraje y las consecuencias de un eventual laudo en su contra en el proceso con Citybike. También se le preguntó sobre su plan de implementación de bicicletas públicas en el distrito. No obstante, el municipio no ha respondido hasta ahora.

Creemos que es una situación que debe reconducirse”, afirma Pérez al tiempo que alega que el caso no los ha desanima. “Sería un error dejar de confiar en el Perú”, sostiene. “Como empresa le seguimos apostando al Perú. Creemos que este es un cambio irreversible”, remata.

DATOS

Moventia. La compañía opera el servicio de bicletas públicas de París, donde gestiona 24 mil bicicletas y 1.400 estaciones, informa Pérez. El contrato con la municipalidad de dicha ciudad asciende a €40 millones por año. En Finlandia, además de la capital, operan el servicio en Espoo y Vantaa.

Resultados previstos. Según precisa el ejecutivo, el modelo de negocio (de Citybike) consolidado, auditado y aprobado por el MEF, el comité externo de inversiones y las municipalidades (de Miraflores y San Isidro) considera un margen de 20% durante los 13 años de vigencia del mismo y un beneficio neto de S/9,6 millones. El plazo de retorno de la inversión en ambos casos es de 10,8 años, agrega.