La crisis desatada por el COVID-19 ha golpeado fuertemente al sector de microfinanzas peruano. Muchas mypes han caído en la bancarrota y han tenido que cerrar. (Foto: GEC).
La crisis desatada por el COVID-19 ha golpeado fuertemente al sector de microfinanzas peruano. Muchas mypes han caído en la bancarrota y han tenido que cerrar. (Foto: GEC).
Germán Manrique

Algunos de los grandes problemas que atraviesa el debido a la es afrontar la crisis con , el descenso de las utilidades de este segmento en más de S/ 200 millones, el decrecimiento de su rentabilidad en 8%, y el aumento de su cartera vencida en 2,1%.

Todo lo dicho, además de tener políticas con poca profundización financiera de rescate para entidades de menor tamaño, y los efectos de un alto impacto en el segmento emprendedor informal, que es la base del sustento económico.

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En ese contexto, se han emitido múltiples medidas en el sector financiero para mitigar el impacto económico del COVID-19 y ayudar a sostener la economía. A continuación les comparto tres maneras de seguir desarrollando negocios en el segmento.

FORTALECIMIENTO PATRIMONIAL

Un primer objetivo es el fortalecimiento patrimonial, como respuesta al bajo nivel de liquidez y adecuación de capital, el deterioro gradual de cartera y la pérdida de valor como principal activo, la fuga del microahorro y la falta de ingresos financieros por los períodos de gracia y desaceleración de la colocación de créditos.

Las estrategias puestas en ejecución por el Gobierno, como el de facultar modificaciones contractuales para las reprogramaciones de los créditos, la implementación del programa Reactiva y el FAE MYPE con garantías gubernamentales, la norma que dinamiza el dinero electrónico y las aperturas de cuentas online, así como la capitalización de las utilidades del ejercicio anterior y la reducción del factor de ponderación en créditos de consumo e hipotecarios para disminuir las provisiones por el componente del ciclo económico; ayudarán a generar una estabilidad temporal e inyectar liquidez al sector, para mantenerlo solvente ante la crisis.

Si en Lima la situación es complicada para los micro y pequeños empresarios, en el interior del Perú superar la crisis es todavía más complicado. (Foto: GEC).
Si en Lima la situación es complicada para los micro y pequeños empresarios, en el interior del Perú superar la crisis es todavía más complicado. (Foto: GEC).

PRESERVAR LA CALIDAD DE CARTERA

Un segundo trabajo prioritario es preservar la calidad de cartera, que consiste en abordar los problemas inmediatos de las personas con mayor riesgo crediticio y realizar actividades de monitoreo de crisis. Esto significa llevar a cabo una mayor supervisión y seguimiento de la cartera de clientes, centrándose en monitorear la capacidad operativa de los negocios y, por ende, la del pago de los deudores microempresarios, para evaluar el impacto del aislamiento obligatorio en los flujos de crédito.

En esta línea, se debe de mapear estratégicamente a los usuarios para sincerar las carteras en función del repago en cascada de los vencimientos de las reprogramaciones, y reestructurar los plazos de la cartera vigente y vencida, adecuándose a la real capacidad de pago del deudor.

La transformación digital es una cuenta pendiente para las mypes. Por ejemplo, en lo que respecta al uso de pasarlas de pago digitales, que eviten el manejo de efectivo y las registren en el sistema financiero. (Foto: iStock).
La transformación digital es una cuenta pendiente para las mypes. Por ejemplo, en lo que respecta al uso de pasarlas de pago digitales, que eviten el manejo de efectivo y las registren en el sistema financiero. (Foto: iStock).

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

El tercer hito de trabajo es el más retador, la transformación digital, en la que se deben encontrar soluciones digitales que faciliten el otorgamiento del crédito, dadas las exigencias del distanciamiento social y la reducción de contacto entre personas. Este debe ser un nuevo multicanal de transaccionalidad de productos y servicios, que permitan hacer la inducción de manera segura, sencilla, ágil e intuitiva. Esto se gatilla digitalizando los procesos internos e incorporando soluciones ya existentes que se integran de manera rápida al core del negocio microfinanciero.

Ver estos tres retos como grandes oportunidades para la aceleración de la digitalización del sector microfinanzas es la clave, y sobre todo un nuevo punto de corte que nos permitirá entender más a fondo la problemática y complejidad de sus implicancias en un futuro cercano.

(Germán Manrique es gerente de Microfinanzas de Equifax Perú).

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