"Mirar hacia adelante en una sociedad democrática, de individuos iguales ante la ley, tendría que llevarnos a pensar en el rol del Estado como proveedor de servicios", afirma Barrantes. (Ilustración: Giovanni Tazza)
"Mirar hacia adelante en una sociedad democrática, de individuos iguales ante la ley, tendría que llevarnos a pensar en el rol del Estado como proveedor de servicios", afirma Barrantes. (Ilustración: Giovanni Tazza)
Roxana Barrantes Cáceres

Profesora PUCP e Investigadora IEP

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A menos de una semana para el cambio de quinquenio, son varios los temas sobre los cuales podría escribir. ¿Cómo priorizar? Opté por pensar en el : 200 años de vida republicana, hito a partir del cual tendríamos que mirar hacia adelante, hacia aquello que asociemos al progreso y bienestar para todas las peruanas y peruanos.

Mirar hacia adelante en una sociedad democrática, de individuos iguales ante la ley, tendría que llevarnos a pensar, entre otras cosas, en el rol del Estado como proveedor de servicios. Sean estos servicios provistos en su rol de único proveedor, como la obtención de un DNI, o de un registro de sanidad agropecuaria para un agroexportador, o como proveedor de última instancia en el actual ordenamiento, como serían garantizar, a través de la provisión directa, la educación y la salud. Por supuesto, esta clasificación no es binaria y tenemos todo otro conjunto de servicios que podemos listar (desde la administración de justicia hasta el recojo de residuos sólidos).

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La mirada prospectiva nos conduce a demandar la profundización de cambios en la administración pública. Tenemos un organismo como Servir, cuyo trabajo debería ser fortalecido para aspirar a tener un servicio civil similar, por ejemplo, al cuerpo de diplomáticos de nuestro país. Junto con ello, fortalecer la carrera pública magisterial que es crucial para modernizar la sociedad y aumentar la competitividad. Lo cierto es que, dados los antecedentes del presidente entrante, enfrentamos una gran incógnita sobre el futuro de esta reforma. Una mejor de nuestros niños y jóvenes pasa por atraer a la carrera magisterial a los mejores y que vean una línea de carrera y avance.

La aspiración a un que brinde mejores servicios exige mejoras en la transparencia de las acciones públicas, a través de un compromiso al más alto nivel con el gobierno digital. Tenemos que estar atentos al devenir de la Secretaría de Gobierno Digital y los planes que ya viene implementando. Junto con ello, si buena parte del territorio nacional y de la población no tiene acceso asequible a Internet de buena calidad, los esfuerzos de mejores servicios públicos a través de la digitalización serán fútiles. Sector privado y sector público tienen una agenda conjunta que desarrollar.

La lista puede seguir y será bueno que, entre todos, aumentemos los asuntos en los cuales queremos un mejor Estado. Pero toda actitud de observación y vigilancia por parte de la sociedad civil se hará “cuesta arriba” si los diferentes brazos que ejercen el poder público, particularmente el Ejecutivo y el Legislativo, optan por confrontar y olvidar que tienen el poder porque los ciudadanos votamos y apostamos por la democracia. Que no se les olvide.

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