De la editora central: diez años sin Sofocleto
De la editora central: diez años sin Sofocleto
Redacción EC

MARTHA MEIER MIRÓ QUESADA

Hace diez años nos dejó , más conocido como Sofocleto. Colaborador de El Comercio y de este suplemento, Sofocleto fue quizá el mayor humorista que vio la prensa escrita del siglo XX. Agudo, valiente y profundo, popularizó sus “sinlogismos”, sumando más de cincuenta mil de ellos: “De acuerdo... Dios hizo a la cucaracha... pero, ¿por qué la barnizó?”, “Lo único cierto es que la verdad no existe. Y esto también es falso”, y cosas por el estilo.  


Sus escritos fueron publicados, entre otros medios, en “Correo”, “Ojo”, “Expreso” y en “Selecciones del Reader’s Digest”, en los diversos idiomas en que se edita esa revista global. 


En plena segunda fase del gobierno militar, el humorista desempolvó su muy crítica “Sofocleto a dos columnas” en el diario “Expreso”, y él mismo se llamaba “ex-preso”, recordando su detención y deportación durante el velascato.


Con estilo burlón e ingenioso denunció las tropelías de los gobiernos y de los personajes de turno a los que una vez que les endilgaba apodos, no había quien se los quitara de encima. Era profundamente irreverente y así para él “Santurrón era el patrono de los pasteleros” y “Budín: hijo menor de Buda”. 


A modo de homenaje a este lúcido humorista El Dominical recuerda su vida y obra, y difunde cómo el humor, a través de los siglos, ha sido una importante arma subversiva, con su poder transgresor y performático. 


En “El ruiseñor y la rosa”, Oscar Wilde escribió: “Si quieres decirle a la gente la verdad, hazles reír o te matarán”. Y es que el humor es, pues, el mejor medio de difundir las ideas y es, al mismo tiempo, el chiste demoledor que lanzamos contra quienes nos hieren colectivamente, con su ineptitud, descaro y corrupción.