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De César Vallejo a Mario Vargas Llosa: las frases literarias que resumen el Perú a la perfección

Icónicas frases literarias reflejan cómo el Perú oscila entre la fatalidad y la esperanza. A propósito de las próximas Fiestas Patrias, en las que nuestra república renueva sus expectativas, hacemos un recuentro con grandes nombres como Blanca Varela y el Inca Garcilaso.
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Frases literarias por Fiestas Patrias. De izquierda a derecha: César Vallejo, Mario Vargas Llosa y Blanca Varela. (Fotos: Archivo GEC)

Alonso Cueto

1/8/2026 09H38 - ACTUALIZADO A 1/8/2026 09H38

Un aniversario es una renovación de las expectativas respecto de nuestra sociedad. El hecho de que celebremos los 205 años de la república nos recuerda las alusiones de nuestros escritores. Dos de las frases más conocidas de la literatura peruana son muestras de la incertidumbre y la pesadumbre que nos ha acompañado. En “Los heraldos negros”, frente a la constatación de los golpes de la vida, César Vallejo responde con una frase de desconcierto: “Yo no sé”. El desconcierto es una de las claves de una obra que explora el dolor original en clave nacional.

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La otra frase que se ha quedado con nosotros es evidentemente “¿En qué momento se había jodido el Perú?”. La frase llega justo después de una descripción del “mediodía gris” de Lima. Estar “jodido” es un hilo conductor que va a recorrer la suerte de los personajes y de la sociedad presentada en la novela de Vargas Llosa. A las frases de Vallejo y de Vargas Llosa puede agregarse la del Inca Garcilaso en los “Comentarios reales”, cuando luego de relatar la ejecución del inca Túpac Amaru, el último rebelde de Vilcabamba, se refiere a nuestra historia con una sentencia: “Porque en todo sea tragedia”.

Mario Vargas Llosa.

Condenados con esperanza

La idea de ser un país condenado está detrás de la visión en estos pasajes. Sin embargo, también es cierto que hacia el final de su vida Vallejo sufrió una transformación, ilusionado con una consigna. La guerra civil española lo exalta. El famoso poema “Masa”, tan recitado en las ceremonias de clausura de los colegios peruanos, es un canto a la solidaridad universal. Esta convicción final en Vallejo puede replicarse en la última novela de Vargas Llosa, “Le dedico mi silencio”. Según el protagonista de ese libro, la salvación del Perú solo puede venir del arte popular. La música popular, en concreto, nos ofrece un principio de aglutinación social, donde las diferencias étnicas pueden resolverse. Tanto Vargas Llosa como Vallejo se abrazaron, al final de sus obras, a la posibilidad de un futuro.

Entre nosotros, la idea de un país condenado, fatalmente entregado a un destino, se expresa en dichos comunes. “Estamos en el Perú” es una frase odiosa que escucho con frecuencia como una explicación a todos los desmanes que nos rodean. En esta visión de nuestro país, somos una sociedad petrificada, incapaz de avanzar o mejorar.

Blanca Varela.

Y sin embargo, la sociedad peruana nunca ha dejado de moverse. Los escritores de hoy ya no conciben la historia peruana como una condena o una parálisis. En las ficciones de la generación de Jeremías Gamboa, de Karina Pacheco, de Susanne Noltenius, de Ulises Gutiérrez, de Renato Cisneros, de Gustavo Rodríguez y tantos otros se presentan situaciones de movilidad en las que los personajes son capaces de alterar su destino. Para muestra basta leer “El principio del mundo”, de Gamboa.

A propósito de las frases, recuerdo el discurso que Borges dio en la celebración por el aniversario de Buenos Aires, en 1936. Titulado “Tareas y destino de Buenos Aires”, afirmaba que la ciudad imponía a sus habitantes “un deber secreto y terrible”, que es el “deber de la esperanza”.

Esa esperanza, aplicada a un país, es lo que nos vincula con la idea de la patria. La ‘patria’, una palabra ya poco usada, es la manera de nombrar “el país” desde el amor, que es la condición de la esperanza. A eso se refería Marco Martos cuando afirmaba que nuestra patria era el lugar elegido para construir “aquí todos tus sueños”. Lo dijo también Blanca Varela: “Si los peruanos sintiéramos que todos somos peruanos, seríamos un país más digno”.

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