RUDY JORDÁN

Si bien el viernes 30 de mayo celebramos oficialmente el 10 aniversario del , en los Andes los campesinos vienen festejando su fiesta desde hace ocho mil años.

Solo así se explica que este tubérculo tenga en nuestro país , que esté presente en cada esquina (en versiones rellenas de carne o acompañadas con huevo), y hasta que sea sinónimo de salud en nuestro habla popular (“estás bien papeado" o "te falta papa” son frases que escuchamos en nuestra vida cotidiana). 

Para esta quinta edición del Festival de la Papa Nativa del Perú, campesinos de diez regiones de nuestro país traen a Lima cuatro variedades conocidas hace milenios en la sierra, pero ausentes en los mercados de nuestra capital. La papa wenjos (de carne blanca y pigmentaciones lilas), la poca sonjo (corazón rojo), la sangre de toro (de pigmentación roja) y la cacho de toro (alargada y tan morada como la cáscara de una cebolla) son las principales atracciones.

“Hemos traído papas arenosas y muy alimenticias para deleite y conocimiento de los limeños. Estas papas son muy sabrosas y muy nutritivas, pues las papas con pigmentos tienen muchos antioxidantes”, señala Edilberto Soto Tenorio, presidente del Consorcio de Papas Andinas del Perú ().

PAPA PARA TODOS LOS GUSTOS

“Ya hay restaurantes y hoteles en Lima, Arequipa y Cusco que están acogiendo en sus cocinas el uso de la papa nativa”, señala Fernando Pacheco, chef del restaurante .
Es así que en las cartas de distintos restaurantes la papa ya no solo protagoniza típicos platos como el lomo saltado o el ají de gallina, sino que se usa para hacer helados, postres y hasta pisco sours.

Hasta el domingo 1 de junio, 80 productores de todo el país ofrecerán lo mejor de su cosecha al público que asista al parque Túpac Amaru, en Magdalena. Además destacados chefs -como Roger Arakaki, Rodolfo Tafur y Diego Alcántara- desarrollarán clases gratuitas de cocina.

En dos años, los creadores de este festival esperan que la papa nativa esté presente en las cocinas de todas las regiones del Perú.