¿Estás seguro de que sabes qué es lo que comes?
¿Estás seguro de que sabes qué es lo que comes?
Redacción EC

¿Lees las etiquetas con de los productos que compras? Si no lo haces, es posible que estés comiendo de manera no muy saludable y que consumas sodio, grasa y colesterol en cantidades que ni siquiera sospechas.

Además, como señala Arnaldo Hurtado, médico nutriólogo de , la información de la etiqueta te será de enorme valor si te encuentras en un régimen especial o eres alérgico a algunos alimentos o ingredientes.

El experto nos brinda algunos alcances que te serán muy útiles.

¿Qué debes mirar?

El orden de los ingredientes. Están colocados en orden de lo que más contiene a lo que menos contiene. Por ejemplo, si aparece en primer lugar el azúcar, significa que lo que más contiene ese producto es azúcar.

Tamaño de la porción. Más que fijarte en el contenido neto del envase (ya que es poco probable que lo comas todo de un tirón) debes observar la cantidad de porciones que posee el mismo. Es clave para calcular los y calorías que consumirás. Muchas veces se cree que una porción equivale al envase o paquete completo, pero esto no es así: una barra de chocolate, por ejemplo, puede tener dos porciones. Si se consume toda la barra, se debe multiplicar por dos la cantidad de calorías y todo el contenido.

Contenido energético. Indica la cantidad de que tiene una porción. Lo recomendable es consumir menos del 30% de calorías derivadas de la grasa.

Porcentaje de valores diarios. Cuando veas dos columnas con cifras en la etiqueta, observa atentamente la que indica %VD (o valor diario), pues esta sirve para saber si el alimento posee alto o bajo contenido de un determinado nutriente en relación con las necesidades nutricionales de un adulto promedio (verás que dice ‘basado en una dieta de 2 mil calorías’ o algo similar). Se considera que es buena fuente de un nutriente si una porción aporta entre el 10% y 19% del valor diario. Si aporta un 5% o menos del valor diario, se considera que posee un bajo contenido del nutriente.

Grasas totales. Se recomienda consumir menos de 20 gramos de saturada y la menor cantidad posible de grasas trans. Un alimento bajo en este nutriente tiene 2 gramos o menos del total de una porción.

Colesterol. Un producto bajo en tiene menos de 20 miligramos por ración.

o sal. Si el producto tiene 140 miligramos o menos, significa que es bajo en sal.

Carbohidratos. Se debe consumir no más del 55% del total de la ingesta de calorías procedentes de este grupo. Preferir carbohidratos complejos que tengan fibra (revisar la cantidad de gramos de fibra que contiene el producto).

RECOMENDACIONES DE LA FDA

Come menos: grasa (especialmente grasas saturadas y grasas trans), colesterol y sodio, pues puede aumentan el riesgo de contraer ciertas enfermedades crónicas, como las enfermedades cardíacas, cáncer y presión arterial alta. 

Come más: , vitamina A, vitamina C, calcio y potasio, pues te harán sentir fuerte y saludable.