Redacción EC

Los choferes de Picap, el aplicativo que ofrece el servicio de ‘taxi’ en moto, una actividad ilegal en el Perú, se organizan en un grupo de WhatsApp para invadir paraderos informales de Lima, comparten datos personales de sus pasajeras, como fotos, nombres y ubicación, planean ataques a otros grupos y hasta comparten presunta pornografía infantil.

Un colaborador externo para El Comercio tuvo acceso a este grupo de chat. El objetivo, inicialmente, era conocer cómo operan estos conductores en Lima, sin embargo, lo que terminó obteniendo fueron pruebas de que incluso varios de ellos estarían cometiendo más de un delito.

El propio representante de Picap en el Perú, un joven de 22 años, es miembro del chat e interactúa en él.

Haz clic en el banner para ver el especial en el que revelamos todo sobre el chat de los choferes de Picap.

“#NoTePases”

—Picap a fondo—

En setiembre de este año, El Comercio publicó una serie de reportajes revelando que Picap, aplicación colombiana que opera en Lima desde hace varios meses, recluta a choferes incluso sin licencia de conducir y sin siquiera constatar que tienen una moto. Este Diario también demostró que Picap no se asegura de que sus choferes sepan manejar.

Pero lo más grave llegaría a inicios de octubre, cuando se tuvo acceso a conversaciones de un chat entre sus integrantes. El grupo de WhatsApp se llama Picap, tiene el logo de la empresa como foto de perfil y es integrado por cerca de 270 choferes de la aplicación.

En las conversaciones, varios de ellos reconocen que están con requisitoria policial. Algunos integrantes del chat constantemente comparten fotos y videos de ellos mismos consumiendo drogas en plena jornada laboral. Conducir bajo los efectos de estupefacientes es una infracción de tránsito considerada muy grave (M01), que además es un delito según el Código Penal.

Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.
Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.

También comparten la identidad y la ubicación de algunas pasajeras, exponiéndolas a cualquier peligro. Hace apenas dos días, uno de ellos compartió fotos y los datos personales y de la empresa donde trabaja una joven cliente. Usando un lenguaje obsceno, la describió físicamente e incluso indicó la hora en que fue llevada, convirtiéndola en una potencial víctima de acoso.

En otras conversaciones, los miembros del grupo instan a tomar un paradero utilizando armas de fuego con frases como “bajen con fierro”, “vamos en mancha”, “el todo por el todo por los pasajeros”, “hay que tirarles piedra a los corredores [viales] para que se metan a huelga otra vez”.

Hace unos días, otro participante del chat compartió un link de Internet con presunta pornografía infantil. En la invitación para abrir el enlace se observa la foto de una menor con la siguiente descripción: “violaciones, colegialas, sin censura”.

— Picap en la mira —

El servicio ilegal de ‘taxi’ colectivo en motocicleta opera en Lima de manera impune, tanto así que tienen aplicación móvil: Picap tiene cientos de descargas en el Perú. Su estrategia es la promesa de un viaje “más rápido y barato que el taxi o el auto”. Sin embargo, muchos usuarios ignoran el peligro al que se exponen.

Para constatar el potencial riesgo que implica contratar este servicio, la campaña #NoTePases de El Comercio también decidió probarlo desde el punto de vista del pasajero. Una vez que abordamos la motocicleta, empezó una apurada carrera serpenteante entre autos y buses. El motociclista, en menos de diez minutos, cometió ocho infracciones de tránsito equivalentes a S/3 mil: se pasó tres veces el semáforo en rojo y hasta circuló contra el tráfico para evadir la congestión.

Al margen del peligro al que estos choferes exponen a sus clientes, este servicio es ilegal, según el abogado Lino de La Barrera, especialista en materia vial. “Es informal e ilegal porque la Ley General de Transportes prohíbe el servicio de transporte público en un vehículo de dos ruedas”, señala De La Barrera.

Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.
Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.

Ese mismo mes, un colaborador de El Comercio intentó convertirse en chofer de Picap, a pesar de no tener una moto ni saber manejar estos vehículos, y fue aceptado en dos días como parte de la flota de choferes. Al momento de postular, consignó un certificado de SOAT en blanco y una placa de rodaje que no era de moto, sino de un auto sedán fuera de circulación.

Según el cuerpo de bomberos, 13 de cada 30 accidentes de tránsito atendidos por esta institución tienen a motociclistas involucrados. Sumado a ello, es común ver a motorizados de empresas de reparto a domicilio, como Glovo y Rappi, realizando carreras como choferes de Picap en paralelo, obligando a sus pasajeros a llevar las pesadas mochilas cuadradas que trasladan los productos.

— Lucha tecnológica —

¿Quiénes son los responsables de limitar el uso de aplicaciones de servicios de movilidad prohibidos? Formulamos esta pregunta a Bruno Ortiz, periodista de El Comercio especializado en materia tecnológica.

“Ya que Google no puede decirle a los creadores de la aplicación que la retiren, creo que puede haber una salida viable: que la autoridad competente –ya sea el Ministerio de Transportes y Comunicaciones o los gobiernos locales– se comunique directamente con Google y le demuestre, con la documentación adecuada, que el uso de esa aplicación va directamente en contra de las leyes peruanas. Con eso podrá solicitarles que esta aplicación deje de aparecer para descarga en la tienda de aplicaciones para los usuarios peruanos. Es una lucha tecnológica”.

Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.
Los motociclistas que hacen servicio ilegal de ‘taxi’ se ubican en varios paraderos informales de Lima.

Hace un mes, el titular del Ministerio de Transportes, Edmer Trujillo, anunció a El Comercio que el Viceministerio de Comunicaciones iniciaría conversaciones con encargados de los sistemas operativos internacionales para limitar la descarga de esa app en el Perú. Sin embargo, aún no tenemos noticias sobre los avances de este pedido.

Los representantes de Picap en Colombia defienden su actividad empresarial en nuestro país. “Aunque en Perú el servicio transporte público en moto está prohibido, nosotros prestamos un servicio de transporte privado dentro de un ecosistema privado, para el cual aclaramos que estamos en la mejor disposición para que este tipo de transporte privado sea regulado con las autoridades peruanas”, dijo Héctor Neira, cofundador de Picap, y explicó que su servicio se diferencia de un taxi público.

A pesar de que dicen ser conductores privados, Picap en el Perú tiene anuncios en vallas publicitarias donde mencionan que se trata de un servicio de “taxi en moto”. Esta empresa también tiene publicidad en una radio y contratos con ‘youtubers’, que tienen miles de seguidores para promover sus servicios.

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