Antonio Alvarez Ferrando

La nueva edición de Una noche de salsa ha sido una de las más bailadas desde que se creó este evento que con el tiempo se va convirtiendo, poco a poco, en un festival tradicional. 

Lo mejor del show empezó a las 8 p.m. con la presentación de La Sonora Ponceña. Con ese sonido tradicional los muchachos de Papo Lucca deleitaron a los seguidores con sus clásicos Yambeque, Boranda y Fuego en el 23.

Cerca de las 9:30 p.m. el espectáculo tuvo su punto de efervescencia. Con un desenvolvimiento destacado a nivel instrumental y vocal El Grupo Niche de Colombia hizo bailar a la masa que copaba toda la cancha del Estadio Nacional.

"Anamilé", "Una aventura", "Me sabe a Perú" y "Cali Pachanguero" reafirmaron que la orquesta de Jairo Varela está volviendo al podio de la salsa. 

Con un espectáculo de violines Los Van Van de Cuba siguieron el show. Era la primera vez en todas las ediciones de Una noche de salsa que se incluía a una orquesta cubana. Y sí que lo hicieron bien, sobre todo cuando tocaron su clásico 'El que baila gana'.

Continuó el 'Malo del bronx' Willie Colón con un tributo a su amigo el Cantante de los cantantes, Héctor Lavoe. "Hay dos formas de que la gente muera: cuando da su último suspiro y cuando se le olvida. A Héctor lo recordamos siempre. él no se ha ido", éxclamó el músico.  
 
Cerca de las 4 a.m. El Gran Combo, bajo la dirección de un lúcido Rafael Ithier, cerró la jornada salsera en la que los invitados internacionales también recordaron a , Saravá, uno de los más importantes propulsores de la salsa en el Perú.