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Yma Súmac llevaba su voz deslumbrante por un mundo que sentía la obligación de verla para creer que existía alguien capaz de cantar como ella. Falleció un día como hoy, hace catorce años. (Foto: archivo personal de Yma Súmac / Cortesía Damon Devine)

Yma Súmac llevaba su voz deslumbrante por un mundo que sentía la obligación de verla para creer que existía alguien capaz de cantar como ella. Falleció un día como hoy, hace catorce años. (Foto: archivo personal de Yma Súmac / Cortesía Damon Devine)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Yma Súmac llevaba su voz deslumbrante por un mundo que sentía la obligación de verla para creer que existía alguien capaz de cantar como ella. Falleció un día como hoy, hace catorce años. (Foto: archivo personal de Yma Súmac / Cortesía Damon Devine)
Yma Súmac llevaba su voz deslumbrante por un mundo que sentía la obligación de verla para creer que existía alguien capaz de cantar como ella. Falleció un día como hoy, hace catorce años. (Foto: archivo personal de Yma Súmac / Cortesía Damon Devine)
Por Ricardo Hinojosa Lizárraga

Hay dos Yma Súmac. La persona que conocí y la que el público siente que conoce. Ella era una mujer cuya dignidad era más importante que su fama, su belleza o su música. Si fuera un fan, probablemente pensaría en su extraordinaria voz y su misteriosa personalidad”, nos dice desde Los Ángeles, California, Damon Devine, quien fuera asistente de la diva peruana durante los últimos años de su vida, que transcurrieron viviendo en la ciudad que la honró con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood por sus méritos artísticos. Cabe recordar que, además de su legado estrictamente musical –que consolidó al lado de Moisés Vivanco, su esposo, director musical y compositor de la gran mayoría de temas que interpretó-, Yma Súmac protagonizó algunas películas en la Meca del Cine, como “El secreto de los incas” (1954) -al lado de Charlton Heston, en la piel de un personaje que parece anticipar a Indiana Jones-, y “Omar Khayyam” (1957), junto a Cornel Wilde.