
¿Qué imaginarías si te recomiendan calentar tus esponjas en el microondas? Quizás consideres que se trata de un consejo descabellado que tendría consecuencias fatales, pero te comentaré que se trata de un truco casero que todo experto en limpieza lo aplica. En caso tengas distintas dudas sobre esta sugerencia, te invito a seguir leyendo este artículo informativo.
Para qué sirve calentar las esponjas en el microondas
Cada día debemos usar la esponja de cocina para lavar los trastes que usamos durante el desayuno, el almuerzo y la cena. Es así que este artículo acumula un sinfín de bacterias debido a su estructura porosa, la humedad constante y los restos de comida que quedan adheridas.
Aunque lo recomendable sería cambiar de esponja cada dos o tres semanas, suele representar un gasto extra para el hogar. Es así que las familias prefieren extender su tiempo de vida sin saber que este utensilio provocaría contaminación cruzada, la cual ocasiona un daño a la salud.
Entonces, ¿cómo lograr que esta esponja se siga usando por un poco más de tiempo sin tener que sufrir los riesgos de contaminación cruzada? El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) aconsejan calentarla en el microondas.
Cuando se realiza este proceso, el electrodoméstico logra reducir en gran parte la carga bacteriana que acumula una esponja. Eso sí, se trata de un método efectivo, aunque lo ideal —vale la redundancia— es cambiarlas tras dos semanas de uso.

Cómo realizar correctamente este truco casero
Si quieres aplicar este método, deberás contar con tu esponja de cocina y, especialmente, un microondas. Se trata de un proceso sencillo que no requiere esfuerzo ni gastos de dinero, pero suele ser efectivo.
Para esta ocasión, solo debes realizar dos pasos: introducir la esponja en el interior del microondas y programarlo por un máximo de dos minutos. Este tiempo es suficiente para que se elimine gran parte de las bacterias acumuladas en este artículo.

Un estudio publicado en Scientific Reports reveló qué tipo de bacterias suelen acumular estas esponjas: E. coli, Enterobacter cloacae, Klebsiella oxytoca, Mycobacterium avium, Staphylococcus aureus y salmonella.
Ten en cuenta que se trata de un truco casero que puede ser aplicado una sola vez, pues lo ideal es reemplazar las esponjas de cocina.













