
Cada vez que cocinas, guardas comida o preparas tu café, podrías estar añadiendo microplásticos a tus alimentos y bebidas sin darte cuenta. Estas diminutas partículas de plástico no solo están presentes en lo que comemos, sino también en nuestro cuerpo. De hecho, se han detectado en la sangre, el cerebro, el hígado e incluso en la placenta.
Aunque muchas veces los microplásticos llegan por el aire, el agua o el suelo contaminado, también pueden colarse en tu comida a través de hábitos cotidianos en la cocina. Por ejemplo, cortar verduras en una tabla de plástico o calentar la cena en un recipiente plástico puede aumentar tu exposición.
Aún falta investigación para saber exactamente cómo afectan estos plásticos a la salud humana, pero algunos estudios ya alertan sobre posibles riesgos. Uno de ellos encontró microplásticos en las arterias, lo que podría aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Si te preocupa este tema, hay buenas noticias: con algunos cambios simples puedes reducir tu exposición. El medio HuffPost hizo un listado con seis formas comunes en las que los microplásticos pueden entrar en tus alimentos. Asimismo, explicó qué alternativas puedes usar en su lugar.

Muchas personas usan tablas de cortar de plástico porque no absorben líquidos y son fáciles de limpiar, pero al cortar sobre ellas se liberan pequeñas partículas.
“Las tablas de cortar de plástico son una de las mayores fuentes de exposición, y también una de las cosas más fáciles de cambiar”, explicó Jennifer Brandon, experta en microplásticos y fundadora de Wild Beacon Consulting.
Según un estudio, podríamos ingerir hasta 50 gramos de microplásticos al año solo por usar estas tablas. “Para que te hagas una idea, una tarjeta de crédito pesa cinco gramos, así que eso es mucho plástico”, agregó.
Por lo tanto, la recomendación es bastante sencilla: considera utilizar una tabla de cortar que sea de madera o de bambú.

Calentar comida en recipientes plásticos también puede ser un problema. Incluso si el envase dice “apto para microondas”, puede liberar partículas, sobre todo si es de un solo uso, como los de yogur o margarina.
“Hubo un estudio en el que se calentó un recipiente plástico solo con agua, y encontraron más de 10 millones de microplásticos en esa agua”, explicó Victoria Fulfer, investigadora del Instituto 5 Gyres.
¿Con qué reemplazarlos? Los recipientes de vidrio aptos para microondas son una mejor opción, ya que no filtran microplásticos y generalmente son más duraderos.
Fulfer también desaconseja calentar vegetales congelados en sus bolsas originales. “Al calentarlos, los enlaces del plástico se rompen, y eso permite que los microplásticos, los nanoplásticos y otros químicos pasen directamente a tu comida”, advirtió.
Guardar tus alimentos en bolsas plásticas también podría representar un riesgo. “Estos plásticos son muy blandos, así que sueltan fragmentos fácilmente, lo que puede ser peligroso para quienes los usan con frecuencia”, advirtió Bryan Quoc Le, científico de alimentos.

Un estudio publicado en 2020 mostró que incluso abrir un empaque plástico, ya sea rasgándolo, cortándolo o girándolo, puede generar microplásticos. Por eso, es mejor optar por bolsas de silicona reutilizables, recipientes de vidrio o envolturas de cera de abeja.
También es mejor evitar los utensilios de cocina de plástico. “Cuando los usamos en sartenes calientes —como seguramente has notado— comienzan a derretirse un poco y el plástico se desprende”, dijo Fulfer.
Lo mejor es usar utensilios de madera o metal, según el tipo de sartén.
Y si tomas té, ten cuidado con las bolsitas hechas de plástico como el polipropileno, ya que pueden liberar millones de microplásticos al contacto con el agua caliente.
“El problema es que estas partículas pueden ser tan pequeñas que atraviesan la barrera hematoencefálica y llegan al torrente sanguíneo o al tracto gastrointestinal”, explicó Brandon.
Para evitar esto, es mejor preparar té en hojas sueltas con un infusor de vidrio o metal, o usar bolsitas hechas de algodón, cáñamo o papel que estén marcadas como libres de plástico.











