
Hace muchas semanas hay una incertidumbre en torno a las guerras comerciales del presidente Donald Trump, y que se intensificó este martes con su anuncio programado de aranceles “recíprocos” contra los socios comerciales de Estados Unidos, que denominó “Día de la Liberación“. ¿Qué países o productos serían afectados? Según fuentes de The Washington Post, cita a “tres personas familiarizadas con el asunto”, los aranceles podrían alcanzar el 20 % y aplicarse a casi todos los productos.
Al indicar que los aranceles serían “recíprocos”, da entender que se impondrían a países que tienen sus propias barreras comerciales a las exportaciones estadounidenses. Serían inferiores a los aranceles de los países afectados, afirmó, lo que indica un enfoque más específico que un arancel general del 20%.
Los mercados financieros se han sacudido y se han desplomado ante la especulación de que serían más severos y de mayor alcance. Incluso, los nuevos aranceles se sumarían a los ya impuestos contra China, Canadá y México, además de los aranceles al acero y al aluminio, y un nuevo arancel del 25% a los automóviles importados.

Aranceles buscan proteger a la industria de EE.UU. de la competencia
Trump afirmó que esta medida busca proteger al país estadounidenses con la competencia, incentivar a las empresas a construir fábricas, generar ingresos para el gobierno y negociar mejores acuerdos comerciales con otros países. Expertos en la materia señalan que esto tendría una consecuencia poco agradable: elevará el costo de vida de los consumidores y podría llevar a la economía a una recesión.
Países que podrían verse afectados por aranceles
La administración Trump no ha confirmado qué países se verán afectados, aunque ha calificado el anuncio del miércoles como de gran alcance. La medida anunciada el pasado domingo 30 de marzo podría aplicarse a “todos los países”, sugiriendo un posible regreso al arancel general que apoyó en la campaña.
Esto frustró las esperanzas de algunos países, como el Reino Unido, que pensaban que podrían pasar desapercibidos, aunque muchos aún esperan llegar a algún tipo de acuerdo.
El mes pasado, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo que los esfuerzos se centraban en los “15 sucios”: el 15% de países que representan la mayor parte del comercio con Estados Unidos e imponen aranceles u otras normas que ponen a las empresas estadounidenses en desventaja.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, al prepararse para elaborar recomendaciones, identificó los países en los que estaba “particularmente interesada”.
Fueron Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, la Unión Europea, India, Indonesia, Japón, Corea, Malasia, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Suiza, Taiwán, Tailandia, Turquía, el Reino Unido y Vietnam.

El impacto que tendrán los aranceles en Estados Unidos
Considerando que los aranceles son impuestos sobre las importaciones, la gran incógnita es saber ¿quién los pagará? La respuesta más lógica es que las empresas de EE.UU. que importan productos son las que tendrán que pagar la factura.
Pero cuanto mayores sean los aranceles, más empresas buscarán formas de compensar esos costos, ya sea cambiando proveedores, presionando a sus socios comerciales para que compartan la carga o aumentando los precios para los estadounidenses.
La medida de Trump ha puesto en alerta a muchas empresas, que indican estar preparados para lo que suceda. Pero es una estrategia arriesgada, ya que si las empresas suben demasiado los precios, los compradores simplemente se mantendrán alejados.











