La primera ministra de Nueva Zelanda Jacinda Ardern. (Foto: Marty MELVILLE / AFP).
La primera ministra de Nueva Zelanda Jacinda Ardern. (Foto: Marty MELVILLE / AFP).
Redacción EC

Mientras la pandemia del no daba tregua en la mayor parte del mundo, celebraba la semana pasada ser un país “libre de COVID-19”. Pero la situación cambió tras la detección de cuatro casos de infecciones en la ciudad de Auckland, la más poblada del país, luego de más de 100 días sin infecciones locales.

MIRA: Nueva Zelanda, el país “libre de coronavirus”, aplaza las elecciones legislativas por rebrote

¿Cómo aparecieron los casos? Las autoridades aún no resuelven esa interrogante, pero la hipótesis que cobra fuerza es que tras 102 días sin nuevas infecciones locales de COVID-19, el rebrote se dio en un almacén de una empresa de transporte y refrigeración.

Los cuatro casos son integrantes de una misma familia y sorprendieron al país, pues ya se había regresado a la normalidad y se creía eliminado el virus del territorio neozelandés.

Medidas

Este lunes se registraron nueve casos más de transmisión local, con lo que se acumula un total de 58 vinculados al brote, además de 20 contagios de viajeros internacionales.

Los análisis tomados en el almacén se conocerán esta semana, anunció el director general de Salud neozelandés, Ashley Bloomfield, en un pronunciamiento público. Agregó que no existen evidencias de que la transmisión local se haya producido por la comida congelada o sus envoltorios.

Con ese escenario, las autoridades ordenaron el confinamiento de los 1,7 millones de habitantes de Auckland hasta el 26 de agosto y dictaron restricciones sociales sobre el resto del país, que había regresado a la normalidad el pasado 9 de junio.

Hasta el 26 de agosto, los ciudadanos de Auckland completarán dos semanas en confinamiento, lo mismo que dura el ciclo de incubación del coronavirus. Esto permitirá a las autoridades establecer un perímetro del foco, aislarlo y poder sopesar un potencial relajamiento de las medidas.

Cambio de planes

Las elecciones legislativas en Nueva Zelanda se iban a celebrar inicialmente el 19 de septiembre, pero las medidas restrictivas llevaron al Ejecutivo a reprogramarlas para el 17 de octubre, en medio de las presiones de la oposición y sus socios de Gobierno para que así ocurriera.

Por ahora la primera ministra, Jacinda Ardern, goza de un momento récord de popularidad y su agrupación, el Partido Laborista, parte como ganador indiscutible en esos comicios.

La primera ministra ya adelantó que no cambiará nuevamente la fecha. Su gestión ha sido reconocida internacionalmente por su labor frente a la pandemia, que consistió en uno de los confinamientos más estrictos del mundo cuando a finales de marzo el país tenía unas 50 infecciones.

“El 17 de octubre da tiempo suficiente a los partidos y la Comisión Electoral para que se planifiquen y para asegurar a los votantes que tendrán unas elecciones seguras, accesibles y creíbles”, dijo la primera ministra.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinta Ardern, integra el Partido Laborista, que lidera las encuestas de las elecciones parlamentarias. Estas se han tuvieron que reprogramar para octubre debido a un rebrote del coronavirus. (Foto: EFE)
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinta Ardern, integra el Partido Laborista, que lidera las encuestas de las elecciones parlamentarias. Estas se han tuvieron que reprogramar para octubre debido a un rebrote del coronavirus. (Foto: EFE)

El ámbito deportivo también se ha visto afectado. La federación de rugby de Nueva Zelanda (NZR) informó que está dispuesta a trasladar a la ciudad de Wellington el esperado duelo entre la isla norte y la isla sur si la situación sanitaria no mejora en Auckland.

La organización del partido en Auckland dependerá del levantamiento del confinamiento. El partido Norte-Sur es uno de los más esperados en ese país, aunque haya perdido parte de su popularidad con la profesionalización del rugby.

Cancelan eventos

El duelo entre los equipos de rugby Canterbury Crusaders y Auckland Blues, programado el domingo frente a 50.000 espectadores en el mítico Eden Park de Auckland, se canceló por la aparición del foco de contagios.

La versión neozelandesa del Super Rugby acabó de manera discreta con un triunfo de los Highlanders sobre los Hurricanes un día antes, en un estadio vacío.


Creada con gran revuelo cuando Nueva Zelanda pensaba que había terminado con el COVID-19, el Super Rugby Aotearoa era una versión a pequeña escala del que enfrenta habitualmente a franquicias de Nueva Zelanda, Argentina, Australia, Sudáfrica y Japón, suspendido este año por la pandemia.

El frente político

Debido al buen control de la pandemia en su país, Jacinda Ardern incrementó su popularidad. Ahora su partido cuenta con 53,5 % de intención de voto para las elecciones. En tanto, el Partido Nacional tiene 26,5%, según una encuesta publicada la semana pasada por la consultora Roy Morgan.

Pero con la fuerte posibilidad de obtener un segundo mandato sin necesidad de alianzas, Ardern estuvo bajo fuerte presión para que aplace los comicios, especialmente por parte del viceprimer ministro, Winston Peters, líder del New Zealand First.

En tanto, la líder del Partido Nacional, Judith Collins, quien buscaba que se aplazaran los comicios a por lo menos noviembre, no se mostró satisfecha con la nueva fecha y responsabiliza al Gobierno del nuevo brote. “Ahora tenemos que centrarnos en cómo exactamente se cometió un fallo catastrófico en la frontera para asegurarnos de que no pase nuevamente”, dijo en un mensaje en Twitter.

__________________

VIDEO RECOMENDADO

Wuhan, donde empezó el coronavirus, celebra una macrofiesta tecno sin mascarillas ni distancia. (AFP
Wuhan, donde empezó el coronavirus, celebra una macrofiesta tecno sin mascarillas ni distancia. (AFP).

TE PUEDE INTERESAR