En el 2022 murieron el doble de personas de las que nacieron en Japón.
En el 2022 murieron el doble de personas de las que nacieron en Japón.
/ Agencia Reuters
Renzo Giner Vásquez

Vamos a perdonarles, o al menos aliviarles bastante las deudas universitarias, si se proponen tener por lo menos un hijo.

MIRA: Japón: Propuesta de tener un bebé para reducir deuda estudiantil causa revuelo

Esta, aunque no textualmente, es una de las propuestas que maneja el partido del , Fumio Kishida, como solución a la crisis de natalidad que enfrenta la nación asiática desde hace años.

El derechista Partido Liberal Demócrata (PLD) tendrá que presentar a fines de marzo una serie de opciones para enfrentar el problema. Todo esto, luego de que Kishida prometiera a inicios de año que tomaría medidas “sin precedentes” para abordar la tasa históricamente baja.

La idea, sin embargo, no ha sido adoptada de la mejor manera entre la población, y mucho menos por la oposición. ”Es como decir ‘¡Pague con su cuerpo!’”, escribía indignado un usuario en Twitter según la agencia AFP.

El partido del primer ministro, Fumio Kishida, adelantó que prepara una propuesta referente a aliviar los créditos universitarios a los que tengan un hijo.
El partido del primer ministro, Fumio Kishida, adelantó que prepara una propuesta referente a aliviar los créditos universitarios a los que tengan un hijo.

La raíz del problema

El año pasado, en Japón se registró el doble de muertes que de nacimientos. Además, la tasa de recién nacidos ni siquiera alcanzó los 800 mil, convirtiéndose en la cifra más baja de los últimos 123 años.

Actualmente, una mujer japonesa tiene en promedio 1,3 hijos, una de las tasas más bajas del mundo.

Sumado a ello, la población es cada vez más anciana y jubilada, lo que supone un serio riesgo para el futuro económico de la nación. O como ha preferido resumirlo Masako Mori, asesora especial de Kishida: “Si seguimos así, el país desaparecerá”.

Pero, ¿cuáles son las razones por las que las familias niponas cada vez tienen menos ganas de tener un hijo?

El subdirector del Instituto de Demografía de Viena (Austria), Tomas Sobotka, explicó a la BBC que estas giran principalmente en cuanto a preocupaciones económicas y el cambio en el estilo de vida promedio.

Sobotka enlistó las probables causas de la siguiente manera:

  • desigualdades de género en el trabajo doméstico y el cuidado de los niños
  • pequeños apartamentos en las grandes ciudades que no dan espacio a una familia extendida
  • alto costo y fuertes presiones para que los niños lleguen a las mejores escuelas y universidades
  • aumento del costo de vida
  • mayor ingreso de mujeres a la fuerza laboral
  • alta exigencia laboral y muy poco tiempo para dedicar a la crianza
  • mujeres jóvenes más educadas que prefieren permanecer solteras y sin hijos
  • retraso de la maternidad hasta una edad más avanzada, reduciendo la cantidad de años fértiles

Cabe resaltar que la situación nipona no es exclusiva y, mas bien, se ve replicada en otras naciones asiáticas o europeas. La tendencia parece indicar que mientras más avanzado -tecnológica y económicamente- es un país, menos hijos se quieren tener.

Países como Italia (7,036 nacimientos por cada 1.000 habitantes), Portugal (7,665) o España (7,889) registran cifras similares a las japonesas pero han conseguido encontrar un alivio en la migración.

Una aparente salida que, al menos hasta el momento, Japón se resiste a implementar.

Por ahora, Kishida optará por duplicar el gasto público para implementar programas en los que aliente a los jóvenes a tener más hijos y otros tantos en los que el gobierno pueda ofrecer servicios dedicados a apoyar en el cuidado de los niños.

Experiencias como las de Singapur, que enfrenta este tipo de problemas desde 1980, sin embargo, han dejado claro que el dinero normalmente no es la solución a este tipo de problemáticas.

Mirada de experto
Marco Carrasco, docente de Estudios de Asia Oriental de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNMSM

-¿Es una propuesta muy descabellada la que prepara el partido de Kishida?

En principio, y en teoría, no es una propuesta tan descabellada. Hay una preocupación muy grande por encontrar medidas para revertir la problemática. Las encuestas realizadas han demostrado que una de las principales razones por las que los jóvenes no tienen hijos son los costos. No solo por tenerlos sino por mantenerlos, dejar de trabajar, invertir en su cuidado, su salud y su educación. Enfocándose en los jóvenes, Kishida piensa que condonar la deuda estudiantil podría ser un aliciente. Esos préstamos suelen tener bajas tasas de interés, pero muchas familias de bajos y medianos recursos incurren en ellos.


- ¿Cuál sería la principal crítica entonces?

Que si bien puede ser "bien intencionada", muchos opositores critican que se mezclan dos temas diferentes. Para ellos, una cosa es el tema de los nacimientos, una decisión familiar; y otra el tema estudiantil, que afecta a todos, sobre todo a los de bajos y medianos recursos. Lo ven como forzar a que la gente tenga hijos para reducir la deuda y eso no ha caído bien en la población, consideran que crea cierto nivel de discriminación en base a una decisión muy personal.


-¿Por qué las tasas de natalidad son tan bajas en Asia?

El tema es muy estudiado en Japón, en particular, y Asia, en general. La mayoría de encuestas señala el tema económico que mencioné antes, pero también desde los años 90 el ingreso real en Japón se ha mantenido estable, no ha ido incrementándose. Para las familias no es rentable. Pero hay otros factores sociales, como el aumento de la participación de la mujer en el sector laboral, que actualmente está entre el 70% y el 75%, y viene creciendo. Otros dos factores son la expectativa de vida, Japón lidera ese ranking en casi todo el mundo; y la renuencia japonesa frente a otras medidas.


-Como la migración, ¿por qué esa resistencia?

Así es, históricamente Japón no ha sido el país más receptivo a las migraciones. En los últimos años se ha abierto un poco más a la posibilidad, sobre todo del retorno de descendientes de japoneses afincados en otros países, como los que nacieron en el Perú o en Brasil. La razón es porque tradicionalmente la sociedad nipona ha mantenido la idea de ser una comunidad bastante homogénea y los gobiernos no han buscado tomar medidas realmente eficientes al respecto. El gobierno actual parece seguir la misma línea, ahora vamos a ver qué resulta.


-¿Qué cree usted que pase?

Yo soy bastante pesimista, no creo que haya un cambio marcado porque este es un problema global. Será importante ver el caso japonés, ahora es un caso aislado pero eventualmente todos lo enfrentaremos. Corea del Sur vive una situación similar y China sorprendió el año pasado con su aparente límite poblacional. Todo esto, sumado a que no hay mucha población joven, tiene un impacto económico importante.

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