Evo Morales, presidente de Bolivia. (REUTERS/David Mercado).
Evo Morales, presidente de Bolivia. (REUTERS/David Mercado).
Redacción EC

Ginebra. El ministro de Justicia de , Héctor Arce, defendió este martes ante la ONU en Ginebra su manejo de las manifestaciones en la crisis desencadenada por la reelección del socialista Evo Morales a fines de octubre.

Arce llamó la atención de diplomáticos reunidos en Ginebra sobre la crisis boliviana e indicó que una auditoria del proceso electoral que hace la Organización de Estados Americanos (OEA), a petición del gobierno, debe concluir el 12 de noviembre.

A pesar de todos estos sucesos gravísimos que atentan contra el Estado de Derecho y la institucionalidad en mi país, el Gobierno de Bolivia, respetuoso de los derechos humanos no está ejerciendo ni ejercerá represión alguna sobre las manifestaciones en extremo violentas”, subrayó.

El ministro añadió que “la intervención policial se encuentra y se encontrará limitada al resguardo de la seguridad de la ciudadanía como de los bienes del Estado”.

Un miembro de las fuerzas de seguridad de Bolivia usa gas pimienta contra manifestantes que protestan en La Paz contra la reelección de Evo Morales. (REUTERS / Kai Pfaffenbach).
Un miembro de las fuerzas de seguridad de Bolivia usa gas pimienta contra manifestantes que protestan en La Paz contra la reelección de Evo Morales. (REUTERS / Kai Pfaffenbach).

Evo Morales, en el poder desde 2006, fue elegido para un cuarto mandato consecutivo en las elecciones del 20 de octubre con el 47.08% de los votos, contra 36.51% del expresidente centrista opositor Carlos Mesa.

Pero la oposición alega que Morales ganó con fraude y realiza protestas, desde el día siguiente de los comicios, con un saldo de dos muertos y unos 140 heridos, según balance oficial.

Los líderes de la oposición exigen un nuevo escrutinio. Eso sería “un salto al vacío, un salto al desastre. No existe en nuestro país ninguna base constitucional para hacer un llamamiento de esa naturaleza”, aseveró Arce.

Por su parte, Evo Morales acusa a sus rivales de buscar desencadenar un enfrentamiento armado.

Representantes de varios países occidentales expresaron en Ginebra sus inquietudes.

La tensión sube en Bolivia tras llamado opositor a intervención militar. Video: AFP

Estados Unidos se declaró “profundamente preocupado por las irregularidades señaladas en el proceso electoral boliviano” y pidió al Gobierno cooperar con los “observadores internacionales” encargados de la auditoria.

Suiza llamó a las partes a la “moderación”, mientras que el representante británico pidió que se celebrara una segunda vuelta.

La representante de Rusia llamó a “todas las fuerzas políticas a resolver los desacuerdos actuales por medio del diálogo”, y agregó que la “comunidad internacional debe ayudarles, pero de manera constructiva”.

Arce viajó a Ginebra para el Examen Periódico Universal (EPU) de Bolivia ante el Consejo de Derechos Humanos, al que deben someterse todos los miembros de la ONU cada cuatro o cinco años.

Durante su discurso, defendió los “avances” hechos por Bolivia en la lucha contra la pobreza, la reducción del desempleo y en la esperanza de vida.

Fuente: AFP