Monstruoso. Escandaloso. Totalmente condenable. Mientras más detalles se conocen sobre lo ocurrido en el bus escolar del Liceo Naval Almirante Guise, más difícil resulta comprender cómo nadie advirtió el horror.
Monstruoso. Escandaloso. Totalmente condenable. Mientras más detalles se conocen sobre lo ocurrido en el bus escolar del Liceo Naval Almirante Guise, más difícil resulta comprender cómo nadie advirtió el horror.
Diez alumnos habrían agredido sexualmente a un compañero en un bus. Regresaban de una competencia deportiva y en el vehículo también viajaban otros estudiantes y dos entrenadores. ¿Nadie vio nada? ¿Nadie levantó la voz? ¿Cómo es que se permitió que continuara la agresión? Hay una cifra alarmante que ejemplifica lo terrible de esta situación: cada tres días se reporta un caso de violación sexual entre colegiales, según un análisis de SíseVe.
Como señala el editorial de hoy, se requieren sanciones ejemplares y protocolos de prevención efectivos en todos los colegios. No hay espacio para la indiferencia.