
Con “Spider-Man: Un nuevo día”, los fans de los superhéroes por fin están comiendo bien, por decirlo de alguna manera. La nueva película del arácnido está siendo recibida con entusiasmo tanto por el público como por la crítica, y motivos no faltan.
Luego de ver que las entradas estaban casi agotadas en múltiples cines el día de su estreno, ayer, miércoles 29, me invitaron a la función especial organizada por Phillip Chu Joy. A las 12 del mediodía por fin pude ver aquello por lo que se esperó durante tantos años. La espera valió la pena.
Acá no hay spoilers: “Spider-Man: Un nuevo día” es un viaje al corazón del Hombre Araña. Sin multiversos, sin múltiples héroes arácnidos. Todo el conflicto recae sobre el protagonista, interpretado por Tom Holland, quien, tras perder a todo su círculo de amistades y conocidos, no busca recuperarlos, sino que elige la soledad. Cree que así los protegerá.
Obviamente, el tiro le sale por la culata y el antagonista de la película termina golpeándolo donde más le duele. O, mejor dicho, destruye emocionalmente al Hombre Araña. No recuerdo haber visto así a Peter Parker jamás. Pero es precisamente en esos momentos cuando el personaje brilla por su ingenio y su capacidad para soportar el castigo.
¿Más puntos fuertes?
Todas las escenas con el personaje de Sadie Sink (tal vez el secreto peor guardado de Sony Pictures); todas las escenas con Frank Castle (quien protagoniza la secuencia más divertida de la cinta); y, en general, la dirección de acción, cortesía de Destin Daniel Cretton, un cineasta de verdad que hace magia con recursos clásicos. Aquí se siente que Peter es un tipo dando tumbos y volteretas por la ciudad; que cada uno de sus movimientos tiene un impacto físico; que realmente ocupa un espacio y existe dentro de él.
¿Y hay algo malo?
Zendaya, que interpreta a MJ, pudo haber hecho mucho más. Ella es de lejos la mejor actriz de todos los que salen en esta cinta, pero Cretton parece haberlo olvidado.
¿Es mejor que “Spider-Man: Sin camino a casa”?
No me atrevo a decir algo así. Todavía necesito reflexionarlo unos días más. Lo que sí puedo decir es que me gustaría verla de nuevo. De momento, eso me basta.








