¡Buenos días, querido lector! Espero que estés teniendo un buen día, ya próximo al descanso del fin de semana. Te cuento que, dentro de mi experimento de un mes de máximo bienestar, he venido cultivando el hábito de cuidar lo que hago apenas abro los ojos.

Antes, casi sin darme cuenta, lo primero que hacía era mirar el teléfono. Revisar mensajes, alguna notificación, ver qué había pasado mientras dormía. Hoy intento mirarlo solo para apagar la alarma. Después me asomo unos minutos a la ventana para recibir la luz de la mañana y sentarme a escribir.

Tengo un montón de cuadernos. Uno para poemas, otro para ideas, otro para junk journal, pero los que más estoy usando últimamente son dos. El primero es donde anoto mis sueños, siempre que logro recordarlos apenas despierto. El segundo es mucho más sencillo: un cuaderno donde escribo absolutamente todo lo que tengo en la cabeza.

No intento escribir bonito, ni hacer una reflexión profunda. Solo saco los pensamientos, pendientes, ideas, preocupaciones, algo que vi, lo que sea. Sosteniendo este hábito he notado que ya no empiezo el día con ruido mental, porque todo ese caos ahora está en el papel, y es mucho más fácil ordenar algo cuando puedes verlo.

La psicóloga estadounidense Kathleen Adams, pionera en el uso terapéutico del journaling, sostiene que escribir de forma expresiva ayuda a organizar pensamientos que normalmente permanecen dispersos, facilitando la toma de decisiones y reduciendo la sensación de saturación mental.

Algo parecido encontró el psicólogo James Pennebaker, de la Universidad de Texas en Austin. Sus investigaciones sobre escritura expresiva muestran que poner en palabras lo que pensamos o sentimos no solo ayuda a procesar experiencias difíciles, sino que también mejora el bienestar psicológico y reduce la carga cognitiva. El cerebro deja de gastar energía intentando recordar o reorganizar todo constantemente.

A veces pensamos que necesitamos cambiar toda nuestra rutina para sentirnos mejor, pero la verdad es que con cuidar la primera media hora del día, ya estamos generando una cadena de cambios positivos en nuestra vida.

¿Tú cómo empiezas normalmente tus mañanas? Escríbeme a samanta.alva@comercio.com.pe y cuéntame tu rutina. ¡Nos leemos la próxima semana! 🌿

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