Cuando el Estado reconoce la violencia que ejerce

“Lo sufrido por Azul no debió suceder nunca, pero reconocer que ocurrió y reparar el daño es el camino que nos hemos trazado como sociedad democrática para concentrar nuestros esfuerzos en evitar que hechos como este se repitan”.

    Gabriela J. Oporto Patroni
    Por

    Abogada por la UNMSM. Magíster en Georgetown University.

    (Foto: Promsex)
    (Foto: Promsex)

    Mañana ocurrirá algo inédito en nuestro país: el Estado Peruano reconocerá públicamente que vulneró los derechos humanos de una persona LGBTI (lesbiana, gay, bisexual, trans e intersex). Azul, una mujer trans, estaba caminando a su casa en La Libertad en febrero del 2008 cuando un grupo de policías y efectivos de serenazgo la golpearon e insultaron y la llevaron a la comisaría. Ahí, la torturaron y violaron sexualmente como “castigo” por su orientación sexual.

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