Invasión de los números, por Richard Webb

“Llevamos un siglo en un ‘affaire’ amoroso con los números, aprovechándolos para apoyar y mejorar casi todo aspecto de la vida”.

    Richard Webb
    Por

    Economista

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    Personal sanitario le toma el control de la temperatura a un cliente, en el exterior de un mercado de Lima (GEC).
    Personal sanitario le toma el control de la temperatura a un cliente, en el exterior de un mercado de Lima (GEC).
    / Alessandro Currarino

    Casi de un día para otro, la sobrevivencia humana se encuentra amenazada por dos numeritos: la temperatura global y el factor R. En cada caso, o cumplimos con ciertas condiciones o desaparecemos como forma de vida. Hasta hoy, hemos hecho casi nada en cuanto al primero, y el termómetro sigue subiendo. Pero la segunda notificación es perentoria. Al factor R –la relación entre los infectados por COVID-19 y los que ellos, a su vez, contagian–, o lo reducimos a un nivel menor a uno, o la infección seguirá multiplicándose como una bola de nieve hasta arrasar con una mayoría de la población. Esta vez, el plazo no son varias décadas, sino poquísimos meses. Así, el coeficiente R se vuelve un poderoso instrumento contra el virus, porque permite visualizar y medir el avance logrado y, de esa forma, dosificar el esfuerzo contra el mal. Pero, al mismo tiempo, el factor R se convertiría en el verdugo de no cumplirse con el mandato.