Pedro Pablo Toledo Manrique, por Pedro Tenorio
Pedro Pablo Toledo Manrique, por Pedro Tenorio
Pedro Tenorio

Analista político

Pedro Pablo Kuczynski Godard y Alejandro Toledo Manrique son dos presidentes que han terminado pareciéndose mucho. Dos economistas con “partidos” que no son más que registros en papel donde los incondicionales son sus favoritos. Dos mandatarios que derrotaron al fujimorismo, pero sin una representación parlamentaria para gobernar sin sobresaltos. Toledo logró su mayoría sometiéndose a los caprichos de Fernando Olivera. PPK, como sabemos, no tiene ni eso, dada la abrumadora presencia fujimorista en el Congreso. Está obligado a negociar con diversas fuerzas, pero no lo hace. Y si acaso lo intenta, la situación lo desborda, como ocurrió cuando se reunió con Keiko Fujimori en casa del cardenal Juan Luis Cipriani. Luego de los resultados de las encuestas de Ipsos y Datum aparecidas el fin de semana, su proyección es incierta.

PPK fue hábil como Toledo reuniendo un contingente interesante de ministros y altos funcionarios. Al líder de Perú Posible sus errores políticos le pasaron factura, aunque sus aliados le permitieron superar –raspando– las crisis de su administración. Kuczynski necesita convencer al país de que es él quien está a cargo, pero no lo consigue. Apenas viaja al interior (por lo general va y vuelve el mismo día) y habla sin prepararse sobre ciertas materias. Lo que explica en parte la situación que afronta (la desaprobación –45%, según Ipsos– ha superado a la aprobación presidencial –43%– en solo ¡seis meses!) y lo pone a la par de Toledo. PPK dice y se desdice permanentemente... Y en cuanto a gestos políticos relevantes, no exhibe ninguno.

Sin una estrategia que lo reposicione como articulador de la recuperación económica mientras sus ministros atacan eficazmente los problemas en seguridad, salud, educación y otros temas claves, PPK es percibido débil y con pocas ideas. Que el Gobierno aprovechó la delegación de facultades para impulsar cambios necesarios, bien; pero el presidente necesita comunicar más. Siempre ha sido visto como un hombre de negocios y un gran lobbista (no lo dicen los “opinólogos”, sino la encuesta del poder de “Semana Económica” del 2015, ojo), por lo que urge priorizar temas que lo acerquen a la gente.

La debilidad política y la indiferencia ciudadana –a la que podría arribar en breve– son el peor escenario para un presidente sin bancada que lo ‘banque’ y a quien le salpica el escándalo Lava Jato en el país (no tanto como a Toledo, que se sepa. Pero de que le salpica, le salpica). Pésimo escenario para empezar el año. Sin embargo, fue la desidia política de PPK y compañía la que lo ha llevado a este predicamento incierto. Que actúe, pero ya.