Por Jorge Chávez Noriega

Hay un punto en el camino entre Tarapoto y Yurimaguas donde se puede acariciar el cielo. Ocurre en el tramo más alto de la carretera IIRSA Norte, mientras bordeamos en una camioneta pick up las sinuosas laderas de la Cordillera Escalera. Si sacamos las manos fuera de la ventana, podemos sentir cómo las nubes se desvanecen entre nuestros dedos. Esta zona –cuenta Alejandro Barco, nuestro guía– alberga a los bosques nubosos montanos tropicales, los cuales abastecen de agua a más de 150 mil peruanos que, como él, viven en los pueblos aledaños. Toda esta área de conservación, además, es conocida por ser fuente de espectaculares cascadas y cataratas, que la convierten en un atractivo turístico único en la región San Martín.