La película “Retablo” de Álvaro Delgado-Aparicio tuvo grandes reconocimientos dentro y fuera del país. Fue una de las pocas independientes que obtuvo gran audiencia en nuestras salas.  (Foto: Difusión)
La película “Retablo” de Álvaro Delgado-Aparicio tuvo grandes reconocimientos dentro y fuera del país. Fue una de las pocas independientes que obtuvo gran audiencia en nuestras salas. (Foto: Difusión)
Vanessa Romo

La discusión en Twitter que abrieron las actrices Jely Reátegui y Vanessa Saba, más allá de lo anecdótico, puso varios temas sobre el cine peruano en reflexión, como qué tan difícil es hacer una película (comercial o independiente) dentro del país y de quién depende que se sigan haciendo: del apoyo privado y estatal o de la asistencia en salas.

Sobre este último punto, Somos conversó con algunos cineastas y representantes de casas de distribución que opinaron sobre cómo se mueve la producción nacional y cómo se avizora su futuro fuera del país. Para Óscar Catacora, director de ‘Wiñaypacha’, aún hay muchos obstáculos para que una película independiente peruana tenga éxito aquí mismo.

“Hay un público minoritario que está interesado en estas películas independientes, pero la gran mayoría prefiere algo más simple, que no los complique”. Catacora opina desde la experiencia. Cuando en el 2018 se estrenó su ópera prima, cuenta que, pese a la buena recomendación que traía luego de estrenarla en festivales internacionales, había una resistencia del público a ver una película en idioma aymara, subtitulada al español. “Muchos los ven como una barrera, pero son muchas veces más valiosas”, contó a Somos.

Antes de llegar a los cines locales, 'Wiñaypacha' obtuvo grandes premios y reconocimientos en festivales en el extranjero. (Foto: Difusión)
Antes de llegar a los cines locales, 'Wiñaypacha' obtuvo grandes premios y reconocimientos en festivales en el extranjero. (Foto: Difusión)

El camino de ‘Wiñaypacha’ en el extranjero fue distinto frente a un público latinoamericano, americano, europeo e incluso asiático, acostumbrado a un consumo más intenso de cine independiente. Eso se logró porque transmitía problemas universales. “Es un recorrido por el abandono de las personas de la tercera edad, algo que apela a la sensibilidad del ser humano no solo en Latinoamérica, sino a nivel mundial. Eso junto a la reivindicación de las culturas indígenas, al ubicarlas en un espacio importante del cine actual”, añadió.

Según Juan G. Castro, gerente comercial de la distribuidora Quechua Films, esto último es un factor que cruza las últimas películas peruanas. “La producción en lenguas nativas funciona bien porque acerca el Perú al mundo. Eso, junto a una historia local to global, que encuentra puntos en común con realidades universales, hace que la internacionalización sea más fácil”, comentó el experto.

-ABRIENDO CAMINOS-

La productora Enid ‘Pinky’ Campos, quien ha trabajado en Retablo y en otras decenas de películas peruanas, comenta que el apoyo económico que se recibe del Ministerio de Cultura a través de la DAFO (Dirección del Audiovisual, Fonografía y los Nuevos Medios) es crucial para hacer una película y luego distribuirla.

La película Días de Santiago, del director Josué Méndez, fue una de las primeras importantes del siglo XXI por su recorrido internacional.
La película Días de Santiago, del director Josué Méndez, fue una de las primeras importantes del siglo XXI por su recorrido internacional.

“Esta ayuda ha mejorado desde inicios de siglo, con Días de Santiago”, dice Campos. Pero refiere que aún están lejos del apoyo que reciben Chile o Colombia y a años luz de lo que se necesita para hacer campañas para premios como el Óscar. “Para eso hay que poner la película en todos los cines y hay quienes invierten medio millón de dólares en eso. El apoyo que recibimos llega al 10% de ese monto”, cuenta.

Para Catacora, la distribución es el paso más difícil luego de terminar una película porque, pese a lo que parezca, en los festivales el público interesado en ver cintas con subtítulos es reducido. “En el caso de Wiñaypacha, el premio que obtuvo en el Festival de Guadalajara permitió que Amazon la comprara para México, Canadá y Estados Unidos”, cuenta Castro, quien se encargó de su distribución.

Sin embargo, Castro añade que el camino es complicado y sigue buscando espacios como los educativos para llevar las películas. “Hay que innovar constantemente en estos mercados”, comenta.

En esa línea, Miguel Valladares, gerente general de Tondero Films, señala que el futuro de la internacionalización está en las plataformas digitales y en las coproducciones con diferentes países. “Hay historias muy peruanas que han interesado, pero sobre todo en los géneros de thriller policial o comedias románticas. Si además se agrega elencos con diferentes partes del mundo, el contenido se potencia y conecta con un público más grande”, explica Valladares.