En el tráiler reaparecen algunos personajes protagonistas como ‘Jonas’, ‘Martha’ y ‘Bartosz’. “¿Qué hago aquí?”, se pregunta Jonas. “En la vida todo son ciclos, pero esta vez, este ciclo será el último”, advierte el avance.
En el tráiler reaparecen algunos personajes protagonistas como ‘Jonas’, ‘Martha’ y ‘Bartosz’. “¿Qué hago aquí?”, se pregunta Jonas. “En la vida todo son ciclos, pero esta vez, este ciclo será el último”, advierte el avance.

Por Jorge Chávez y Vanessa Cruzado

El anuncio se hizo a las 3:33 a.m. a 33 días para el estreno de su tercera -y última- temporada: 27 de junio, fecha del apocalipsis según la serie. En no hay coincidencias y eso lo ha dejado claro en sus entregas anteriores: todo está conectado. Luego de que, literalmente, nuestros cerebros explotaran tras ver el trailer del último ciclo y, a puertas de su estreno, abordamos los puntos por los que consideramos que la ficción creada por Baran bo Odar y Jantje Friese está camino a convertirse en la mejor serie original de (lo sentimos, “House of Cards”).

Discuten los periodistas Jorge Chávez y Vanessa Cruzado:

EN SINTONÍA

es una serie que se cocina a fuego lento. Así, poco a poco, nos vamos sumergiendo en una espiral de viajes en el tiempo de la que no podremos escapar. Al igual que los protagonistas. ¿No sé qué piensas tú, Vanessa?

Toda la razón, Jorge. Lo que me fascina del guion y la propuesta en pantalla es que permite que el espectador -prestando harta atención, eso sí- se sumerja en la trama. Al final, y sin darnos cuenta, es como formar parte del ciclo de los 33 años.

Martha aparece con el impermeable de Jonas en el tráiler de la tercera temporada. Los seguidores de la serie ya tienen sus teorías. (Foto: Netflix)
Martha aparece con el impermeable de Jonas en el tráiler de la tercera temporada. Los seguidores de la serie ya tienen sus teorías. (Foto: Netflix)

Es que en “Dark” todo está perfectamente conectado. Y ese, creo yo, es el punto más alto de la serie. Si la primera entrega nos dejó con dudas, la segunda temporada resolvió con solvencia varias de ellas (el verdadero rol de Noah, por ejemplo). Cada acción y decisión tomada por los personajes tienen un efecto en los hechos posteriores que, sin dejar cabos sueltos, permiten desarrollar una trama coherente, aunque todo parezca enrevesado.

Ya que lo mencionas, Noah es un claro ejemplo del desarrollo de personaje. En la primera entrega lo habían pintado como el antagonista. Sin embargo, con esta temporada queda claro que no hay buenos ni malos, sino individuos que actúan bajo sus intereses, ideas, valores y lo que creen que es correcto. Esa constante lucha moral-ética (que a veces siento que no deja avanzar a Jonas) hace que el público pueda identificarse: nosotros también tenemos estas luchas. Claro, no al nivel de ellos.

ORIGINALIDAD

En líneas generales, Netflix posee grandes series en su catálogo (“House of Cards”, “Ozark”, “Narcos”) pero, a mi parecer, solo “Dark” tiene una complejidad narrativa que obliga al espectador a estar atento de los detalles más mínimos (vestimenta, rasgos físicos, parentesco) para entender, conforme avanza la historia, los giros argumentales que se plantean. Es una serie que nos hace reflexionar a un nivel más profundo sobre las acciones del ser humano: en esta vida, solo el tiempo es juez de los hechos que cometemos.

Y lo mejor es que los personajes también reflexionan. Evolucionan. De hecho, cada implicado empezó a ser consciente de sus actos en el pasado y cómo estos han influido en el futuro (que en realidad es el presente). Ese mensaje -tácito- de las acciones y su repercusión en el tiempo es bastante importante.

La tercera y última temporada de Dark se estrena el 27 de junio en Netflix.
La tercera y última temporada de Dark se estrena el 27 de junio en Netflix.

Muchos la han descrito como una mezcla de “Twin Peaks”, la enorme serie que dirigió David Lynch en los noventa, con (de la que hablaremos más adelante). La comparación es válida, pero diría que “Dark” ha adquirido su propia personalidad. Proyecta una atmósfera oscura y fría y un ritmo pausado que a muchos puede enganchar, pero que a otros, quizás acostumbrados a los códigos que ofrece la ciencia ficción estadounidense (mayor acción y espectacularidad) simplemente no les va a gustar.

No me parece justo comparar a “Dark” con “Stranger Things”. Para empezar, el desarrollo creativo de la serie alemana se dio mucho antes del estreno de la serie de los hermanos Duffer. Lo único similar entre ambas es la planta nuclear. Es cierto que, como público, estamos acostumbrados a series ‘masticadas’, pero el éxito de “Dark” es una clara muestra de que cuando llega un buen producto, por más complejo que parezca, es valorado. Como lo fue “Twin Peaks” en su momento, e incluso hasta ahora.

LO QUE SE VIENE

Para cualquier fan de una serie, tener la posibilidad de teorizar sobre los sucesos que vayan a ocurrir es como darle un dulce a un niño. Y “Dark” tiene bastante de eso. Permite que los espectadores dejen volar su imaginación pensando en el futuro (?) de los protagonistas. Lo curioso es que varias de las teorías que se popularizan en redes y foros de Internet, pocas veces se hacen realidad en la serie. Y ese es, justamente, la base de su éxito: “Dark” no deja de sorprender.

Exacto. Me gustó que no se cumpliera la conjetura sobre Noah. Esta temporada ha dejado teorías, sí, pero ya no de ‘quién es tal’ sino ‘cómo llegó a convertirse en tal’. A muestra un botón: Adam. Otra sorpresa que nos llevamos es que ahora ya no es solo tiempo, sino espacio (mundos, dimensiones). Si logran responder a ello en el tercer -y último- ciclo, Dark puede convertirse en la mejor serie original de Netflix.

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