Juan Ataucusi (hijo de Ezequiel, de pie, con túnica celeste y blanca) y otros dirigentes israelitas en el nuevo templo de Carabayllo, en 2015. FOTOS: Elias Alfageme
Juan Ataucusi (hijo de Ezequiel, de pie, con túnica celeste y blanca) y otros dirigentes israelitas en el nuevo templo de Carabayllo, en 2015. FOTOS: Elias Alfageme
Álvaro Arce

ACTUALIZACIÓN: El 20 de junio del 2015, Álvaro Arce, entonces periodista de Somos, visitó el templo de 70 hectáreas que la secta posee en el kilómetro 22,5 de la carretera a Huarochirí. Era una época de disputas entre hermanos por el poder de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal. La publicamos ahora, tras las elecciones para el Congreso donde el ha vuelto al espectro político nacional.

La voz del pueblo es la voz de Dios, ¿pero qué sucede cuando ese supuesto Dios amenaza de muerte a su prójimo para que se calle?”. La furia de Juan Ataucusi es doble cuando se formula la pregunta, pues no habla de cualquier prójimo. Es el hermano mayor y principal opositor de Jonás, autoproclamado el salvador y redentor divino de la Defender el legado de su padre, Ezequiel, muerto hace 15 años, le ha valido a Juan el castigo supremo. “Jonás ha secuestrado el poder, lo tiene en sus garras”, dice. Las suyas, por el momento, están puestas sobre el cordero que despelleja para luego aventarlo sobre la hoguera con troncos de eucalipto.

Es el último domingo de Pascua en el nuevo templo que Juan, al igual que 7 mil fieles y antiguos dirigentes, han levantado en el desierto de Carabayllo. Hombres de barba puntiaguda, cola de caballo y en túnicas expían sus pecados rociándose la cara con la sangre de animales –becerros, cabras, palomas, entre otros– sacrificados para las ofrendas. Ellos denuncian que el fanatismo religioso ciega el rumbo de la Iglesia Matriz, en Cieneguilla, desde que Jonás fuera ungido como ‘príncipe heredero’, especialmente cuando decidió alterar las Sagradas Escrituras, reemplazando el nombre del altísimo por el suyo. Lo que más les inquieta, sin embargo, es que Jonás se haya convertido en una sombra inubicable.

Ofició la última misa una década atrás y nadie volvió a saber de él. Convoca a elecciones administrativas internas que se resuelven a dedo o entre sus tíos maternos, Vicente y Silverio Molina, con los que ocupa la Casa Real, otrora residencia del patriarca del clan. Lo que acontece puertas adentro, según Juan, es un secreto custodiado por guardias armados. “Entran y salen camionetas polarizadas, hay un jefe de seguridad colombiano”, apunta. “Van por el camino del mal y la razón es el dinero”.

Los animales sacrificados para ofrendas quedaron vetados bajo la idea de que Dios ahora estaba en la tierra. Una facción israelita trata de rescatar las costumbres del Antiguo Testamento. FOTO: Elias Alfageme
Los animales sacrificados para ofrendas quedaron vetados bajo la idea de que Dios ahora estaba en la tierra. Una facción israelita trata de rescatar las costumbres del Antiguo Testamento. FOTO: Elias Alfageme
Frepap: así era el templo de 70 hectáreas que la secta posee en la carretera a Huarochirí. FOTO: Elias Alfageme
Frepap: así era el templo de 70 hectáreas que la secta posee en la carretera a Huarochirí. FOTO: Elias Alfageme

-MAL HEREDADO-

Cuando murió Ezequiel Ataucusi, en junio del 2000, los seguidores esperaron tres días para que resucite, sin saber que la eternidad no acepta medias vueltas. El rumor de que el alma del ‘maestro’ había transmigrado hacia el cuerpo de Jonás cobró fuerzas. Ezequiel, aquel mesías que debía proteger a la humanidad del apocalipsis, fue enterrado en una urna de cristal con bordes bañados en oro y una corona con incrustaciones de diamantes ceñida sobre su cabeza. Pero fueron las riquezas que dejó en tierra las que provocaron un verdadero cataclismo al interior de la secta. El legado de Ezequiel contemplaba el diezmo de 800 mil adeptos repartidos en bases por América y Europa, propiedades en la selva –donde estableció 46 colonias–, terrenos dedicados a la ganadería y el control del Frente Agrícola del Perú (Frepap), agrupación con la cual postuló tres veces a la presidencia y que incluso colocó a un representante, Javier Noriega, en el Congreso. Los cálculos de Félix Anchorena, presidente de la oficina departamental de Lima, arrojan que su congregación se embolsa S/. 1 millón al mes gracias a las donaciones, aunque reconoce que existen libros contables en negro y padrones incompletos.

Raquel Ataucusi, una de los 14 hijos de Ezequiel, cuenta que dormía junto a la bóveda en la Casa Real. “Había torres de billetes”, recuerda la más política entre los descendientes del ‘maestro’. Ella tentó una curul en el puesto 16 por la lista de Gana Perú, en el 2011. También fue testigo de la expulsión de Jonás de la comunidad, a manos de Ezequiel, por bañar al pastor alemán que tenían en el tanque de agua, escarmiento del que luego el patriarca se arrepentiría designándolo como su sucesor. “Jonás era muy travieso y colmó la paciencia de mi padre. Es muy influenciable y la familia materna se ha aprovechado para manipularlo. Eran unos muertos de hambre y ahora se dan la gran vida. El afán de dominio puede llevarlos a cometer locuras”, agrega. Por esa razón, dice, está alejada del movimiento.

FOTOS: Elias Alfageme
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FOTOS: Elias Alfageme

-DIME CON QUIÉN ANDAS-

Esta revista ingresó el sábado 13 de junio al templo de 70 hectáreas que la secta posee en el kilómetro 22,5 de la carretera a Huarochirí, a la vez que iniciaban las celebraciones de Pentecostés. “¿Dónde está Jonás?”, preguntamos. “Él está físicamente en todos lados, es el mensajero del Señor”, contestó el hermano Mario Príncipe, antes de que el encargado de disciplina pidiera que guardáramos la cámara y nos retiráramos. Intentamos comunicarnos por teléfono con la Casa Real en múltiples ocasiones, sin obtener respuesta. El hermetismo en torno a Jonás dice más de lo que se cuenta sobre él. Corría junio del 2002 cuando efectivos policiales de Ica intervinieron el vehículo en el que se desplazaba a Ayacucho. Encontraron dos revólveres, una pistola automática, dos carabinas de tiro múltiple, 132 cartuchos de 12 milímetros, 294 proyectiles calibre 223, 36 balas de pistola y 12 cacerinas abastecidas.

La Fiscalía de Pisco le abrió una investigación por tenencia ilegal de armas, pero él insistió en que el material estaba inscrito y que era utilizado para brindarle seguridad. Juan –que fue relegado a la casilla 85 de la lista del Frepap por su propio padre en los 90, despertando rencores prematuros– detalla el episodio: “en esa época la congregación había realizado un pacto con Sendero Luminoso: fuego a cambio de respaldo en las campañas políticas”. Tal parece que el vínculo con el lado oscuro no quedó allí.

-CAÍN Y ABEL-

Una investigación de la policía brasileña detectó en enero del 2013 que israelitas asentados en Caballococha –el mayor foco del tráfico de drogas en el Trapecio Amazónico, donde se entrecruzan las fronteras de Perú, Brasil y Colombia– poseían o trabajaban plantaciones de hoja de coca y laboratorios clandestinos. El jefe de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (Devida), Alberto Otárola, advierte que “se han establecido como el grupo socioeconómico más importante en la provincia de Mariscal Ramón Castilla. Están presentes en toda la cadena de producción del narcotráfico: siembra ilegal, preparación de pasta básica o clorhidrato de cocaína y lavado de activos”.

Devida incursionó por primera vez hace un año en la zona, desde donde sale el 40,61% de la producción mundial de cocaína, y descubrió 6 mil hectáreas de cultivos ilegales, muchas de las cuales pertenecen a los israelitas. Para cubrirse las espaldas, explica Otárola, subemplean a nativos ticuna como mano de obra. “Controlan los inmuebles, tienen negocios fachada de ferretería o venta de autos y han ocupado la alcaldía por dos periodos consecutivos”, acota. “Son los amos y señores del lugar”. Por si fuera poco, han ido acumulando también procesos por violaciones, asesinatos y secuestros, archivados por falta de pruebas. El oriente ha dejado de ser la tierra prometida que soñó Ezequiel Ataucusi. Desde el local de Carabayllo, Juan, aliado con miles de fieles, ha emprendido una cruzada para recuperar las viejas enseñanzas, en desmedro de su hermano menor. “Si no se puede hablando, entonces hay que actuar”, concluye.

Sin llegar a ser una versión peruana de Caín y Abel, el presente de los Israelitas del Nuevo Pacto Universal, a 15 años de la muerte de su fundador, describe una historia de santos y pecadores.//

-EL NUEVO PACTO UNIVERSAL Y SU EVOLUCIÓN-

1968

La congregación religiosa la Misión Evangélica Israelita del Nuevo Pacto Universal es reconocida oficialmente. Ezequiel Ataucusi creó el movimiento tras ser expulsado por los adventistas cuando predicaba en Chanchamayo.

1984

Ezequiel funda el partido político Frente Independiente Agrícola (FIA), que luego se convertiría en el Frente Popular Agrícola del Perú (Frepap). Llegó a colocar a uno de sus fieles, Javier Noriega, en el Congreso (1995-2000).

1990

Ataucusi postula por primera vez a la presidencia de la república con el Frepap. Queda en sétimo lugar durante la primera vuelta con el 1,1% de los votos. Lo intentaría de nuevo en 1995 y el 2000, con menos éxito.

2000

Ezequiel muere el 21 de junio a los 82 años cuando los israelitas celebraban Pentecostés. Sus seguidores esperaron en vano tres días a que resucite. Fue embalsamado y enterrado en un mausoleo. El funeral costó 200 mil soles.

2019

Hasta este momento, son 16 curules al Congreso las conseguidas por el , el brazo político de la Asociación Evangélica Misionera Israelita del Nuevo Pacto Universal.

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