Usan supercomputadoras para comprender la fotosíntesis
Usan supercomputadoras para comprender la fotosíntesis

Investigadores españoles estudian a través de  el proceso natural de la fotosíntesis, ya que todavía no se comprende con exactitud cómo las plantas absorben la luz del Sol.

Los científicos buscan estudiar la molécula encargada de la fotosíntesis en las plantas (LHC-II), la cual está compuesta por más de 17.000 átomos y de la que aún no se sabe cómo actúa cuando recibe fotones de luz.

Es por que se necesitan computadoras complejas y programas avanzados para poder simular moléculas tan grandes, indica un comunicado de la Universidad del País Vasco (UPV), casa de estudio a la cual pertenecen los investigadores principales de este proyecto.

Joseba Alberdi, ingeniero informático de la UPV, indicó que “la idea en un futuro es poder entender cómo se realiza la fotosíntesis para que se pueda reproducir, es decir, para crear dispositivos que tengan la misma eficiencia que los procesos naturales. Cabe resaltar que los paneles solares actualmente tienen una eficiencia inferior al 30%, mientras que las plantas tienen un eficiencia del 90%.

“Para simular sistemas de tamaño real se necesitan tiempos de ejecución muy largos y la única alternativa es utilizar supercomputadoras que nos permitirán entender, por primera vez, las reacciones que suceden en los primeros instantes de la fotosíntesis”, indica el especialista.

"La aplicación posibilita la simulación de muchos otros sistemas de este tamaño, y como además se trata de un software libre, está al alcance de todos los físicos“, agrega.

Para la realización estos cálculos, se utilizó un software llamado “Octopus”. Asimismo, los investigadores de la UPV han podido utilizar algunas de las supercomputadoras más rápidas del mundo: la alemana Juqueen, la italiana Fermi, la alemana Hydra o la catalana MareNostrum III.

En el estudio colaboran otros investigadores procedentes de diversas entidades como la Universidad de Coimbra, Universidad de Barcelona, Lawrence Livermore National Laboratory, Martin-Luther-Universität Halle-Wittenberg y la Universidad de Lieja.

Fuente: EFE