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Los biólogos Yuri Hooker y Ángel Mondragón recuerdan que al cuidar el mar y fomentar la actividad pesquera responsable tendremos un ecosistema marino óptimo. / Foto: Percy Ramírez.
Como se sabe, el mar del Perú alberga una gran biodiversidad y recursos que son fuente de alimento y de ingreso económico. Por eso, es fundamental cuidarlo. ¿Pero qué ha pasado con el océano durante la cuarentena?
Como se sabe, el mar del Perú alberga una gran biodiversidad y recursos que son fuente de alimento y de ingreso económico. Por eso, es fundamental cuidarlo. ¿Pero qué ha pasado con el océano durante la cuarentena?
Debido al confinamiento de las personas desde mediados de marzo y a la reducción de la pesca industrial, que reinició parcialmente sus labores en mayo con la pesca de anchoveta para consumo humano indirecto y el procesamiento de harina y aceite de pescado, muchas especies regresaron a su hábitat. “Los depredadores naturales ya tienen alimento suficiente para ellos y sus crías”, dice el biólogo marino y naturalista Yuri Hooker. Además, peces como la anchoveta y la merluza –muy cotizados por el sector industrial- recuperaron parcialmente sus poblaciones.
Dado que en este contexto los pescadores artesanales -80 mil a nivel nacional- abastecen de forma exclusiva a los mercados locales, su trabajo no se ha visto interrumpido. “Sin usar maquinarias o grandes flotas que contaminan el mar, ellos nos proveen de insumos marinos y fomentan una nutrición balanceada y el flujo económico”, señala Ángel Mondragón, biólogo del Programa Marino del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en el Perú.
En el país se pesca un promedio de cinco millones de toneladas de peces en aguas territoriales (200 millas), según Yuri Hooker. / Foto: Andina.
Para proteger a las especies, Hooker aconseja consumir peces de carne oscura (bonito, jurel o caballa) porque son los que se encuentran en mayor cantidad en el mar abierto. Por otro lado, refuerzan el sistema inmune.
“No debemos promover la comercialización de los animales que viven en arrecifes como el lenguado, la chita o el mero, pues son los más explotados y escasos en el país”, añade Mondragón.
Además de la pesca sostenible, ahora más que nunca necesitamos priorizar la limpieza y el orden en las playas, puertos o caletas peruanas. Asimismo, evitar el uso de plástico. “Lamentablemente, se ha incrementado en esta coyuntura y los guantes y las mascarillas han ido a parar al mar, lo que perjudica a la vida marina. Es mejor utilizar mascarillas de tela, así como guantes desechables de nitrilo biodegradable”, señala el biólogo Ángel Mondragón.
“No debemos promover la comercialización del lenguado, la chita o el mero, ya que son los más explotados y escasos”, afirma Ángel Mondragón. / Foto: César Campos.
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