Celeste Pérez

Hace poco más de seis meses llegó emocionada al atelier del diseñador peruano . Ella, confió uno de los atuendos más importantes de su historia de amor con el seleccionado peruano al renombrado modista, quien se encargó de configurar el traje de ensueño que miles de peruanos pudieron observar a través de sus pantallas el pasado fin de semana, en la bautizada como ‘Boda del Año’.

“Fue una experiencia muy bonita. Muy muy muy bonita. Ellos (Edison y Ana) son una pareja encantadora, unas personas muy lindas. Yo creo que hicimos un buen match desde que visitaron el atelier. De verdad que nos divertimos bastante en el proceso, sobre todo con Anita. Además, ha sido muy interesante, y se hizo con mucho cariño cada detalle”, compartió el diseñador con El Comercio.

Aunque parezca mucho tiempo, en el calendario nupcial seis meses resultan una carrera para confeccionar el perfecto vestido de novia. En el caso específico de Ana Siucho, las telas fueron traídas desde Gratacós, tienda de telas y tejidos en Barcelona, España. La elaboración, fue hecha en un 90% a mano, como vestido de Alta Costura.

“El vestido de Anita fue elaborado en crepe de seda, con un ligero porcentaje de spandex para que pudiera sentirse cómoda al momento de caminar o bailar. La parte de arriba, fue confeccionada en encaje de bruselas con chantilly, además de detalles con cristales Swarovski”, agregó Bernacelli.

Sin embargo, Ana no fue la única que confió su atuendo a Noe Bernacelli. Su ahora esposo, el seleccionado peruano Edison Flores, también visitó su atelier para poner manos a la obra en su traje de novio: “El traje de Edison se hizo con un poco menos de tiempo, alrededor de tres meses de anticipación. Su traje fue un tres piezas hecho a mano en un 80% como Alta Sastrería. Los acabados, las bastas, los ojales, la unión de mangas, fueron hechas a mano, y lo demás con costuras básicas o rectas elaboradas en máquina", compartió Noe Bernacelli a El Comercio.

Además, señaló que las telas para el atuendo de ‘Orejita’ Flores también fueron traídas desde el extranjero, precisamente desde Loro Piana, empresa de productos lujosos de lana y cachemira de alta gama en Italia.