Por Jean-Paul Osores Bianchi

La visita al médico es habitual desde que somos niños. Nuestros padres nos llevaban al médico pediatra con la finalidad de tener un diagnóstico y una receta para comprar los medicamentos que atiendan algunas afecciones clásicas como las rinofaringitis o bronquitis agudas, las cuales en su mayoría son de causa viral. Pero ¿qué pasa cuando no guardamos el descanso oportuno y rápidamente se pueden infectar, transformándose en problemas respiratorios bacterianos que necesitan antibióticos?