Un 28 de julio diferente

Debo decir que ésta historia no es el relato de una gran celebración entre peruanos, es una historia personal, que tuvo su mejor día el 28 de julio del 2007.
Diez meses atrás, por venir a Barcelona, había dejado en Lima una vida cómoda, a mi familia y a una novia a la cual amaba y a la que le había prometido que muy pronto nos volveríamos a ver. Las ganas que tenía de ver el mundo, la inevitable distancia y otras cosas más, hicieron que nuestra relación terminara, y es ahí que empezó una verdadera nueva vida, con nuevos amigos, nuevo entorno y nuevo trabajo entre otras cosas, hasta que hace unos cinco días llegó mi ex novia a Barcelona.
Atrás quedaron mis preparativos para celebrar Fiestas Patrias con algunos peruanos que conocí en esta nueva etapa de mi vida. En un principio, cuando me llegó un correo suyo semanas antes de 28, no tenía la intención de planear un reencuentro, pero la curiosidad y los sentimientos que aún tenía hicieron que le dijera para vernos.
No me equivoqué, he pasado los mejores días desde que vivo aquí, he hecho una celebración de Fiestas Patrias bastante personal junto a un pedacito del Perú, y son las mejores que he pasado en mi vida.
Despertarme y decirle a ella Feliz 28, fue fantástico. Más tarde recibí mi segundo saludo de Fiestas Patrias. Fue de una peruana que – mientras estabamos comprando recuerdos en la tienda de souvenirs del Barcelona- nos reconoció por nuestro acento. Nos saludamos y nos sentimos felices de ser peruanos.
Como dije, este 28 fue de lejos la mejor celebración de Fiestas Patrias que he vivido por todos estos días y recuerdos que se han grabado en mí. Finalmente, mi historia termina en la Estación de Sans, despidiéndome de la persona que amo, triste, pero con una sonrisa por la esperanza que me dejó.
Feliz 28 a todos, desde aquí.
Oliver Rodríguez
Barcelona, España

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/saldetucasa/autor.jpg)